Con la tecnología y las computadoras nace la practicidad de poder conseguir información sobre cualquier cosa en donde sea. También la comodidad de realizar compras y estudiar vía internet.
Para los jóvenes, quienes están más en contacto con la tecnología y lo actual, las redes sociales sirven como elemento de comunicación y fuente de información.
Estas redes son espacios creados para que las personas se relacionen y se comuniquen. Actualmente se les da variados usos, como un lugar donde expresar estados de ánimo y como un elemento funcional para muchos docentes.
UN DESAHOGO Y UNA HERRAMIENTA
Actualmente las redes sociales cumplen un rol importante en la comunicación como posibilitar el encuentro con viejas amistades, compañeros de colegio y hasta conocer nuevas personas sin importar en qué lugar del mundo estén.
Muchos jóvenes las utilizan actualmente como un medio en el que se expresan. Dan a conocer sus estados de ánimo, tristezas y alegrías. Es decir, sirven como fuente de desahogo, en una cuestión personal.
Sin embargo pedagógicamente varios maestros, tanto en colegios como universidades, vienen utilizándolas como una herramienta facilitadora al momento de la presentación de ítems para trabajos o la entrega misma de los mismos.
De estos usos, el primero es el que asume más riesgo, siendo que uno se expone a que otras personas se enteren de lo que hacen.
EL LADO QUE NO SE CONSIDERA
Así ocurre algo con las redes sociales, cada vez más personas menores de edad acceden a ellas. Por más de que sea solo para mayores, la posibilidad de alterar el año de nacimiento en la plataforma digital se puede hacer.
De esta manera se vuelven una “zona minada” por el riesgo que implican y sobre los cuales conversamos con la licenciada Sonia Acosta, docente, psicóloga y orientadora educacional especialista en adolescentes.
Con estos elementos y el uso de los mismos es importante delimitar, hecho sobre el cual se refirió la profesional mencionando que “a los jóvenes no se les enseña límites, entonces, ¿cómo ellos van a saber lo negativo, lo positivo si no hay un ejemplo o una guía que diga hasta acá nomás?”.
Así, al no tener un ejemplo vivo o una persona que este acompañando y enseñando lo que puede y no puede hacer en las redes sociales, van adentrándose en el peligro de encontrarse con personas extrañas y con malas intenciones que puedan aprovecharse de su inocencia en su manejo.
“¿Cuántos pederastas por ejemplo hay?, que están dando vueltas por ahí, y los chicos con la idea de tener más amigos van agregando a gente que no conocen y caen en engaños”, dijo la profesional.
Estas son oportunidades que no desaprovechan para realizar extorsiones, robos, inclusive raptos y otros graves hechos delictivos sobre personas a las que estudiaron a través de redes sociales.
EL ACOMPAÑAMIENTO ES FUNDAMENTAL
Para la psicóloga estas desventuras tienen lugar debido a que la familia no realiza un acompañamiento sobre lo que hacen sus hijos en las redes sociales. Esta situación trata especialmente en que, la familia actualmente se encuentra desmembrada.
“Hoy en día la familia como unidad está totalmente desmembrada, porque hay familias mono parentales, donde esta solo papá o solo mamá” y esto hace que el joven no reciba la atención suficiente en sus actividades y principalmente en el uso de las redes.
Entonces, esta persona está creciendo dentro de un libertinaje donde no se le impone límites, a eso hay que sumarle la edad en la que estos se encuentran, que es la adolescencia y sobre la cual también hizo referencia la especialista.
“Si yo adolescente que estoy en una etapa de rebeldía, por una cuestión de madurez psicológica, ¿qué límites voy a conocer si nunca tuve un papá, una mamá que me enseñe hasta dónde puedo llegar?”.
Ante esta problemática sobre la edad y los riesgos a los que se enfrenta el joven o en su mayoría también los niños dentro de las redes sociales e internet en general, se debe realizar un acompañamiento.
Según mencionó la profesional, existen programas de computadoras que facilitan el control sobre las páginas que visita el joven, asimismo los padres pueden sentarse con ellos pero, con la rebeldía de los adolescentes hay que buscar estrategias.
Para tener que evitar el mal uso y recurrir a los métodos mencionados y lo principal “no es quitar, no es limitar, sino aprender a usar adecuadamente”, las redes sociales.
