Contagio antes de los síntomas
Una persona con gripe puede empezar a contagiar uno o dos días antes de sentirse enferma. Durante este periodo presintomático, el riesgo de transmisión es real, aunque difícil de detectar, ya que el afectado todavía no presenta señales visibles de infección.
Lea más: Labios siempre secos: por qué el bálsamo y el agua no bastan y cómo solucionarlo
Durante la fase más aguda
El pico de contagiosidad se da entre el primer y el quinto día desde el inicio de los síntomas.
Fiebre, tos, congestión y dolor corporal son señales de alerta: en esta etapa, el virus se transmite fácilmente a través de gotitas respiratorias al toser, estornudar o incluso hablar de cerca.
Lea más: Atención: el peine fino no es suficiente para eliminar los piojos
¿Sigue siendo contagiosa una persona que ya se siente mejor?
Sí. Aunque los síntomas desaparezcan, el virus puede seguir activo en el cuerpo. En la mayoría de los casos, una persona sigue siendo contagiosa hasta una semana después del inicio de la gripe.
En niños pequeños o personas inmunocomprometidas, el período de contagio puede extenderse aún más.
Lea más: La importancia de variar la actividad física para una vida más larga
Cómo reducir el riesgo de transmisión
- Higiene de manos: lavarlas con agua y jabón o usar alcohol en gel con frecuencia.
- Buena etiqueta respiratoria: cubrirse con el codo al toser o estornudar.
- Evitar el contacto cercano: sobre todo en los días de síntomas intensos.
- Reposo en casa: no acudir al trabajo, escuela o eventos si hay sospecha de gripe.
Comprender cómo se transmite la gripe ayuda a cortar los contagios antes de que se multipliquen. Sumado a una vacunación anual y a buenos hábitos de higiene, el conocimiento es la mejor barrera para evitar la propagación del virus.
