La incomodidad típica de oficina (cuello “duro”, hombros arriba de las orejas, espalda cargada) suele tener una causa simple: pasamos demasiado tiempo quietos. La buena noticia es que no hace falta una colchoneta ni interrumpir una reunión. La clave son micro-pausas: cada 30–60 minutos, 20–40 segundos de movimiento ya cambian la sensación corporal.

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Cinco estiramientos discretos para hacer sentado
1) “Doble mentón” anti-cuello de pantalla. Sentate erguido, mirada al frente. Llevá suavemente la barbilla hacia atrás (como si quisieras hacer un doble mentón), sin inclinar la cabeza. Mantené 5 segundos y repetí 5 veces. Se siente: alargamiento en la nuca.
2) Hombros que bajan (y estrés que afloja). Elevá ambos hombros hacia las orejas, sostené 2 segundos y soltá lento, como si los “derritieras” hacia abajo. Repetí 6 veces. Se siente: descarga en trapecios. Error común: hacerlo rápido; lo efectivo es la bajada lenta.
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3) Torsión suave para espalda media (modo reunión). Apoyá los pies en el piso. Colocá la mano derecha en el muslo izquierdo y girá el torso apenas hacia la izquierda, sin forzar el cuello. Sostené 15–20 segundos y cambiá de lado. Se siente: apertura en zona media de la espalda.

4) Figura 4 (glúteos y caderas, el “dolor de silla”). Apoyá el tobillo derecho sobre el muslo izquierdo, formando un “4”. Si podés, incliná el torso apenas hacia adelante con espalda larga. 20 segundos por lado. Se siente: estiramiento en glúteo. Si molesta la rodilla: acercá el pie a tu cuerpo y no empujes.
5) Tobillos y gemelos para activar circulación. Con ambos pies apoyados, elevá talones y bajalos 15 veces; luego elevá puntas (dedos) 15 veces. Se siente: calor en pantorrillas, piernas “más livianas”. Bonus: ayuda cuando estás mucho tiempo sin caminar.
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Si aparece dolor agudo, hormigueo persistente o tenés una lesión previa, frená y consultá a un profesional. Para el resto, esto funciona como un reset breve: tu cuerpo vuelve a “habitar” la oficina, aunque la oficina siga igual.
