Calambres musculares: las causas detrás del dolor que “traba” el cuerpo

Concepto de calambre muscular.
Concepto de calambre muscular.Shutterstock

No siempre es falta de potasio: los calambres pueden aparecer por fatiga, deshidratación, nervios “irritados” o incluso ciertos fármacos. Te contamos qué los dispara, cómo frenarlos en el momento y cuándo conviene consultar.

Un calambre es una contracción involuntaria, intensa y dolorosa de un músculo. Puede durar segundos o varios minutos y suele dejar molestias posteriores. Los más frecuentes aparecen en piernas y pies, especialmente en las pantorrillas.

Concepto de calambre muscular.
Concepto de calambre muscular.

El dolor no proviene solo de la contracción, sino también de la tensión que se genera en las fibras musculares y los tendones, que quedan trabajando de forma descoordinada.

El mito del potasio y los músculos

Aunque el potasio es importante para el funcionamiento muscular y nervioso, los especialistas advierten que la mayoría de los calambres no se explican únicamente por una carencia de este mineral.

Concepto de calambre muscular.
Concepto de calambre muscular.

En muchos casos intervienen varios factores al mismo tiempo: fatiga muscular, deshidratación, pérdida de sales minerales, posturas prolongadas o alteraciones del sistema nervioso.

Fatiga muscular: una de las causas más comunes

En personas que hacen ejercicio, los calambres suelen aparecer cuando el músculo está agotado. Esto puede ocurrir después de entrenamientos más largos, intensos o diferentes a los habituales.

Concepto de calambre muscular.
Concepto de calambre muscular.

La fatiga altera el control neuromuscular y hace que el músculo se contraiga de forma desordenada. Por eso es frecuente que los calambres aparezcan al final de una carrera, después de una rutina intensa o incluso horas más tarde.

Deshidratación y pérdida de sales

La deshidratación puede facilitar la aparición de calambres, especialmente en ambientes calurosos o durante actividades prolongadas.

Además del agua, el cuerpo pierde electrolitos como sodio, calcio y magnesio, fundamentales para la transmisión nerviosa y la contracción muscular. En deportistas o personas que sudan mucho, la pérdida de sodio suele ser uno de los factores más importantes.

Los calambres nocturnos

Muchas personas sufren calambres mientras duermen o al despertarse. Permanecer demasiado tiempo sentado, dormir con los pies en punta o usar calzado que modifica la mecánica corporal puede favorecer estos episodios.

Concepto de calambre muscular.
Concepto de calambre muscular.

El embarazo también aumenta la frecuencia de calambres, sobre todo en el segundo y tercer trimestre.

Cuando el problema puede estar en los nervios

No todos los calambres se originan en el músculo. Algunas compresiones nerviosas, problemas lumbares o neuropatías pueden provocar espasmos acompañados de hormigueo, entumecimiento o debilidad.

Ciertos medicamentos —como algunos diuréticos, broncodilatadores y estatinas— también pueden aumentar el riesgo.

Qué hacer cuando aparece un calambre

Cuando el músculo ya está contraído, lo más efectivo suele ser estirarlo suavemente y sostener la posición sin rebotes.

También puede ayudar:

  • Masajear la zona afectada.
  • Caminar unos pasos.
  • Aplicar calor si el músculo quedó tenso.
  • Usar frío si persiste dolor después del esfuerzo.

Cómo prevenir los calambres

Los especialistas recomiendan aumentar la intensidad del ejercicio de manera gradual, fortalecer los músculos más propensos a acalambrarse y mantener una hidratación adecuada.

En personas con calambres nocturnos frecuentes, los estiramientos suaves antes de dormir y evitar largas horas sentado pueden reducir los episodios.