El cortisol es una hormona clave para despertarnos, concentrarnos y reaccionar ante una amenaza. Suele subir por la mañana y bajar hacia la noche. Pero cuando el estrés se vuelve crónico (mensajes a las 23:00, agenda sin aire, “solo cinco minutos más”), esa curva se desordena: peor sueño, más irritabilidad, antojos y cansancio constante.

Aquí entra el famoso “té de abuela” como una herramienta sencilla para activar una respuesta de relajación.
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¿Qué infusiones se asocian con menor estrés y, en algunos estudios, con marcadores como el cortisol? Estas son las más citadas por la evidencia y la experiencia clínica de bienestar.
Manzanilla: la clásica que no falla
La manzanilla se usa para conciliar el sueño y aliviar la tensión.

Sus compuestos, como la apigenina, se vinculan a efectos sedantes suaves. Es ideal para la tarde o la noche, cuando el cuerpo debería empezar a relajarse.
Melisa (toronjil): calma sin dejarte en cámara lenta
La melisa se asocia con una reducción de la inquietud y una mejora del descanso.
Es una opción para los días de mente acelerada, cuando uno relee el mismo correo varias veces y sigue sin concentrarse.
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Lavanda: aroma que también se toma
La lavanda tiene evidencia más sólida en aromaterapia, pero en infusión puede acompañar el ritual de relajación.
Su principal atractivo es sensorial: ayuda a crear una sensación de cierre de jornada.
Pasiflora: para el insomnio con pensamientos persistentes
La pasiflora se estudia por su efecto ansiolítico leve. Puede ser útil cuando el estrés se expresa como rumiación mental: cuerpo cansado, pero mente activa.
Cómo prepararlas para aprovechar sus propiedades
Usá una cucharadita de hierba seca por taza, agua caliente sin hervir (90 a 95 °C) y tapá la infusión durante 5 a 10 minutos para conservar los aceites esenciales.
Tomá una o dos tazas al día, preferentemente en un momento de pausa y sin distracciones.
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Si estás embarazada, en período de lactancia, tenés una enfermedad tiroidea o tomás anticoagulantes, sedantes o antidepresivos, consultá con un profesional de la salud antes de consumir estas hierbas, ya que pueden existir interacciones.
Si el estrés se acompaña de ataques de pánico, insomnio persistente o síntomas físicos intensos, las infusiones pueden ser un complemento, pero no sustituyen una evaluación profesional.
