¿Por qué algunas mujeres tienen más sensibilidad en los pezones en determinados momentos del mes?

¿Por qué algunas mujeres tienen más sensibilidad en los pezones en determinados momentos del mes?
¿Por qué algunas mujeres tienen más sensibilidad en los pezones en determinados momentos del mes?Shutterstock

Hay días en que vestirse, entrenar o incluso dormir boca abajo resulta incómodo por una sensibilidad inesperada en los pezones. La duda suele aparecer rápido: ¿es una señal de que algo no está bien o un cambio normal del ciclo?

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La sensibilidad en los pezones y las mamas puede variar a lo largo del ciclo menstrual, sobre todo alrededor de la ovulación y en los días previos a la menstruación. No ocurre igual en todas las mujeres ni en todos los meses: depende de la respuesta individual de los tejidos mamarios a las hormonas.

El ciclo hormonal también se siente en el pecho

Después de la ovulación, aumentan la progesterona y, en distintos momentos del ciclo, los estrógenos. Estas hormonas actúan sobre el tejido glandular de las mamas, favorecen una mayor irrigación sanguínea y pueden provocar retención de líquidos. El resultado es una sensación de hinchazón, tensión o dolor que a veces se concentra en los pezones.

La zona tiene una alta densidad de terminaciones nerviosas. Por eso, cuando el tejido alrededor está más congestionado o sensible, estímulos habituales —la fricción de una remera, el agua de la ducha, un abrazo— pueden sentirse más intensos.

¿Por qué algunas mujeres tienen más sensibilidad en los pezones en determinados momentos del mes?
La sensibilidad puede aparecer a mitad del ciclo, cerca de la ovulación, o durante la fase premenstrual. En muchas personas disminuye cuando llega la menstruación o poco después.

El cerebro procesa el dolor y la incomodidad según el contexto corporal y emocional. El estrés, la falta de descanso y una mayor atención sobre una sensación que preocupa pueden reducir la tolerancia a las molestias. Significa que el sistema nervioso interpreta las señales del cuerpo de forma más o menos amplificada según el momento.

Ovulación, síndrome premenstrual y otros cambios posibles

La sensibilidad puede aparecer a mitad del ciclo, cerca de la ovulación, o durante la fase premenstrual. En muchas personas disminuye cuando llega la menstruación o poco después.

También puede ser más evidente durante el embarazo, la lactancia, la perimenopausia o al iniciar, suspender o modificar anticonceptivos hormonales y otros tratamientos.

Registrar en qué momento del ciclo aparece puede ayudar a reconocer un patrón y evitar que una molestia cíclica se convierta en una fuente constante de alarma.

Un corpiño con buen sostén, ropa menos ajustada o evitar roces durante los días más sensibles puede aliviar el malestar, sin necesidad de normalizar un dolor intenso.

Conviene consultar con un profesional de salud si la sensibilidad es persistente, se concentra en un solo lado, aparece un bulto, hay cambios en la piel o el pezón, secreción —especialmente con sangre— o si el dolor altera de manera sostenida la vida cotidiana.