Señales de fiebre en mascotas
A diferencia de los humanos, las mascotas no pueden comunicarnos directamente cómo se sienten. Sin embargo, exhiben ciertos comportamientos que pueden indicar una elevación en su temperatura corporal.
Uno de estos signos es el letargo. Tu mascota puede mostrarse menos activa de lo normal, con menos interés en el juego o interacciones.

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La pérdida de apetito es otra muestra que no deberías dejar pasar. Si rechaza su comida favorita, podría estar experimentando fiebre.
Además, si hay temblores corporales, estos pueden ser indicadores directos de escalofríos y fiebre.
Los vómitos o diarrea pueden acompañar a la fiebre, sobre todo si es causada por una infección.
También la tos o secreción nasal son síntomas que suelen ir de la mano con ciertas infecciones que provocan fiebre.
Una nariz caliente y seca, aunque no es un signo infalible, puede ser un indicador de fiebre, especialmente si se acompaña de otros síntomas.
Cómo medir la temperatura de tu mascota
Una manera efectiva de determinar si tu mascota tiene fiebre es medir su temperatura con un termómetro.
Utilizá un termómetro digital específico para mascotas. Evitá los de mercurio, ya que pueden ser peligrosos si se rompen.

El procedimiento en perros es simple: lubricá el termómetro e insertalo suavemente en el recto del perro. La temperatura normal para un perro suele estar entre 38°C y 39,2°C.
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En gatos el procedimiento es similar al de perros, pero la temperatura normal para gatos es entre 37,7°C y 39,1°C.
Es importante que tu mascota esté tranquila para poder hacerlo correctamente. Sostenela cuidadosamente para evitar lesiones tanto a ella como a vos.
Cuándo acudir al veterinario
No todas las fiebres requieren una visita inmediata al veterinario, pero hay señales de advertencia que no deben ignorarse, como una fiebre alta sostenida.

Temperaturas por encima de 39.5°C en perros y gatos deben ser motivo de preocupación.
Síntomas graves adicionales, incluidos desorientación, jadeo excesivo o dificultad para respirar sondas que suficientes para acudir a una veterinaria.
Y si la fiebre persiste más de 24 - 48 horas sin signos de mejoría, también es necesario buscar ayuda profesional.
Los cachorros y animales mayores son más vulnerables a los efectos de la fiebre, por lo que es recomendable consultar con un veterinario más rápidamente.
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La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden marcar la diferencia en el rápido restablecimiento de la salud de tu mascota.
Siempre es mejor prevenir que lamentar, así que cuando se trata de la salud de tu peludo amigo, ¡nunca dudes en buscar el consejo de un profesional!
