Sospechan que datos del billetaje evidenciarían “pasajeros fantasmas”

Técnicos cuestionaron la resistencia del Gobierno de Mario Abdo Benítez a facilitar la información generada con el billetaje electrónico, ya que en otros países es de libre acceso. Calificaron como “suspicaz”, más aún porque hay figuras políticas y empresariales de peso detrás de las operadoras del servicio de cobro electrónico.

Usuarios del transporte público siguen siendo víctimas de "reguladas del servicio". Mientras que el Viceministerio de Transporte niega brindar información que transparentará sus gestiones.
Usuarios del transporte público siguen siendo víctimas de "reguladas del servicio". Mientras que el Viceministerio de Transporte niega brindar información que transparentará sus gestiones.

El Director de Transporte de Montevideo, Gonzalo Marquez, confirmó esta semana en una entrevista con ABC que en la capital uruguaya es de libre acceso la información generada a través del cobro electrónico en el transporte público. En cambio, en Paraguay son datos celosamente guardados por el Viceministerio de Transporte, lo que ha generado indignación y duros cuestionamientos de parte de especialistas.

El Ing. Herman Pankow recordó que los expresidentes Juan Carlos Wasmosy y Horacio Cartes están detrás de las empresas operadoras del billetaje electrónico, que son TDP SA de (“Más”) y Epas SA (tarjeta “Jaha”), respectivamente. El pago por el servicio del transporte público es únicamente con las tarjetas que son vendidas por estas compañías, lo que les representa un gran negocio debido a que se trata de un servicio básico y de uso masivo. En estos momentos, el valor del boleto y la calidad del servicio están en el debate y estos grupos empresariales, que también tienen su peso político, tienen muchos intereses en juego, de acuerdo con lo indicado.

Pankow indicó que los plásticos no requieren identificación y así, se pueden validar viajes fantasmas que blanqueen dinero todos los días al simular pasajes. Su sospecha toma fuerza ante la falta de apertura del Gobierno. “Cartes está detrás del negocio, se puede considerar que el billetaje es para lavar dinero”, aseveró.

Además, comparó la implementación del sistema del transporte público con el modus operandi aplicado en el fallido proyecto metrobús. “Se encararon apurados sin tener liberada la franja de dominio. La operación del metrobús tenía como objetivo lavar dinero”, afirmó.

En cuanto a los accionistas de EPAS, como socio mayoritario figura el Centro de Empresarios del Transporte del Área Metropolitana (Cetrapam) y el resto es de Pronet SA, según había informado en conversación con ABC el gerente del gremio de transportistas, César Ruiz Díaz, sin dar mayores detalles con relación a los propietarios de Pronet. Se intentó conversar nuevamente al respecto pero no se obtuvo respuesta.

abccolor · oration: none;">09 11 2020 Ancho Perfil - Cesar Ruíz Díaz - Gerente De Tarjetas Jahá

Andrea Miracca, representante de la firma, fue consultada si desde la propia operadora existe interés de que la información no sea proporcionada, respondió que es el Viceministerio de Transporte es la única que podría facilitarla , como responsable del Centro de Control y Monitoreo (CCM) del Billetaje Electrónico. “Cada bus y cada boca de recarga de ambas operadoras, tienen un identificador tecnológico denominado SAM, que contiene códigos encriptados y que son los que permiten a las firmas enviar la información de forma segura a la CCM”, manifestó. Añadió que la central aglutina toda la información.

Al ser requerida sobre el vínculo del exmandatario con la compañía, respondió: “Hay más de 40 empresas inversionistas que apostaron a la innovación del Billetaje Electrónico, tanto en EPAS como en TDP”, y que desconoce los beneficiarios finales.

“Viceministerio de Transportistas”

Mercedes Canese, consultora en temas de energía e industria, cuestionó que la Subsecretaría de Estado defienda más los intereses de los empresarios. Ironizó que, incluso, la institución debería llamarse “Viceministerio de Transportistas”.

En cuanto al reporte obtenido desde Montevideo donde los datos sobre el cobro electrónico son abiertos, opinó que se puso en evidencia que las autoridades no quieren proveer información que involucran a la tarifa técnica y que en cualquier país serio son informaciones públicas. “Esta transparencia también ayuda a que los usuarios de transporte sean conscientes de los factores externos que pueden variar el costo del pasaje, como el dólar y el petróleo, cotizaciones que no controlamos localmente”, dijo.

Sobre el fortalecimiento institucional que se logra con una gestión abierta y transparente hizo énfasis Arturo González, integrante del Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos, de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). “Es muy llamativo que los datos generados de manera tan certera, y posiblemente única ya que ningún otro servicio público cuenta con datos tan exactos, no puedan estar disponibles”, afirmó.

Recalcó que el hecho de que la información sea catalogada como confidencial genera desconfianza. “El transporte público es un derecho, afecta directamente la calidad de vida de las personas y no abordar esta problemática de manera inteligente y estratégica solo genera más inconvenientes. Es imperativo que se tome conciencia de esto, para que mas personas en todos los ámbitos puedan analizar, estudiar el problema con datos certeros y aportar al debate y a la generación de una masa crítica sobre el tema”, dijo.

¿Cómo se controla el cobro electrónico en Montevideo?

Gonzalo Marquez indicó que la operadora del cobro electrónico y la responsable de concentrar la información es la Intendencia de Montevideo, con el Sistema de Transporte Metropolitano (STM). El sistema de pago es mixto, con la tarjeta o en efectivo. “Consideramos que es un castigo obligar que sólo sea con la tarjeta, entonces se puede pagar en efectivo, pero si el valor del servicio es un poco mayor”, comentó.

De esta manera, la Comuna tiene el control absoluto de la información generada con el cobro electrónico. En cuanto a la venta de tarjetas, se ofrece una alianza con los comercios para la venta y recarga de los plásticos. “Los usuarios pueden enlazar la tarjeta con su caja de ahorro o de crédito de un banco local, entonces de acuerdo a su saldo en la cuenta dispone de saldo para el pago del servicio”, comentó.