“Andá comprá y vení”: El calvario de un paciente sometido a quimioterapia en IPS

Osmar Torres ya no soportó la rabia y denunció a través de redes sociales el pésimo servicio de atención en la sala de quimioterapia del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS). Denunció la falta de medicamentos y pide a la ciudadanía a que se despierte para reclamar lo que es su derecho: Salud garantizada y de calidad.

Osmar Torres, asegurado del IPS denunciante
Osmar Torres, asegurado del IPS denunciante

La dramática situación que atraviesan enfermos oncólogicos es sabido, pero que una persona cuente con lujos de detalles las penurias que pasó para acceder a las sesiones lo hacen pocos. En el caso del denunciante comentó que al inicio del tratamiento los encargados del área le pidieron solo un medicamento que sí pudo comprar. En la segunda ya le solicitaron que adquiera dos fármacos, uno de ellos se llama Oxaliplatino, y por más que le cueste tuvo que gastar de su bolsillo. El hombre cuenta que se le subió la presión de los nervios. Actualmente, cada 15 días tiene sus quimio luego que le extirparon un cáncer maligno de Colon sumado a una peritonitis aguda sufrida hace unos meses.

Pero lo peor llegó en la tercera parte de su quimio: “No tenemos nada”. Así menciona Osmar que la licenciada le dijo. Esto con referencia al combo de remedios que se debe usar en estos procedimientos. El afectado relata que en medio de todas las dificultades aparecieron varios medicamentos. Según manifestó, una señora le avisó que una joven no los llegó a utilizar porque lamentablemente cuando iba a empezar sus sesiones falleció por un cáncer de páncreas.

En esta oportunidad, el “no tenemos nada” le cayó hondo. Aceptaron lo que consiguió para hacerse su tercera sesión, pero en ese mismo momento como si fuera poco le dicen que deben ir a comprar dos sueros. Ese fue un instante en que Osmar “explotó”. Frente a todos los asegurados que estaban a su alrededor, reconoce que se fue de boca. Con términos de mucho enfado le reclamó a la funcionaria preguntándole por qué pasa esto. Le dolió que todos los que escucharon se quedaron callados y no presentaron alguna queja por si la tuvieran. A esto se le suma que estuvo esperando desde las 6 de la mañana hasta el mediodía.

Torres cuenta que es la voz de los cientos de enfermos que muchas veces no tienen ni para su pasaje que les permita llegar a un centro asistencial. Quiere visibilizar la problemática y que las autoridades actúen con soluciones. Se pregunta dónde están los sindicatos del IPS que quieran defender a los pacientes; dónde están las centrales obreras para que reaccionen ante injusticias que pasan los que aportan a la previsional. Está cansado de los “hurreros”, del paraguayo que se calla y no dice nada cuando sabe quién le está robando.

Lamenta que la gente se siga endeudando o haciendo polladas para acceder a sus costosos tratamientos. Ante esto propone que el IPS tenga activo y con mayor fuerza un departamento de Servicio Social. Una oficina que articule con farmacias o entidades de beneficiencia la manera que la gente sin recursos económicos pueda conseguir sus medicamentos. En su caso tuvo que usar sus ahorros para solventar sus necesidades. Expresó incluso que se puede llegar a gastar más de cinco millones de guaraníes para comprar lo que requiere.