El presidente de la República, Santiago Peña, había vetado en diciembre, a través del decreto N° 5.147/25, el proyecto “Que modifica y amplía la Ley N° 7324/24 – que establece requisitos de competencia lingüística (en castellano o guaraní) para estudiantes extranjeros en estudios de grado y posgrado en instituciones de educación superior de la República” y que había sido aprobado por ambas cámaras del Congreso Nacional.
La Ley 7324/24 establece la obligatoriedad de aprender uno de los dos idiomas oficiales para los estudiantes extranjeros en universidades paraguayas. Surgió ante la ola de universidades de “garage” de Medicina, muchas de ellas ubicadas en territorios limítrofes y que reciben cada año a miles de estudiantes extranjeros, principalmente provenientes del Brasil.
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No obstante, poco más de un año después, los senadores colorados cartistas Basilio Núñez, Patrick Kemper, Óscar Salomón, Pedro Díaz Verón y Silvio Ovelar, plantearon modificar esta iniciativa, que finalmente fue vetada por Peña.
El proyecto plantea, por ejemplo, que los estudiantes extranjeros realicen el examen de competencias de idioma en castellano o guaraní, recién al graduarse, básicamente, incluso después de haber culminado las prácticas médicas.
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Los argumentos de Peña
El Poder Ejecutivo fundamenta su rechazo a flexibilizar el examen de idiomas, luego de informes técnicos solicitados al Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) y el Consejo Nacional de Educación Superior (Cones), que apuntan a que la propuesta es técnica y pedagógicamente inviable.
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“Pretender verificar la competencia lingüística solo al culminar los estudios, implica una evaluación ex post, cuando el proceso formativo ya se ha desarrollado con posibles deficiencias de comprensión, formación y consecuente mal ejercicio profesional”, señala el decreto 5147.

El argumento también va en contra de que cada casa de estudios sea la que evalúe en idiomas a sus propios estudiantes. “Las competencias lingüísticas de acceso deben medirse mediante instrumentos estandarizados, validados y equivalentes”, según el criterio del MEC, expuesto en el decreto del Ejecutivo.
Con este veto del presidente, el proyecto pasa a la Cámara de Senadores, que debe analizar nuevamente la legislación o ratificarse en su aprobación.
Postura del Círculo de Médicos
El Círculo Paraguayo de Médicos, aseguró en un comunicado emitido este domingo que, el veto al proyecto de los parlamentarios cartistas es fundamental para frenar un “modelo de mercantilización” de formación médica que prioriza la captación de estudiantes por sobre la formación de calidad.
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“Este modelo ha tenido como consecuencia el sometimiento de los pacientes más pobres y vulnerables a barreras de comunicación y al fastidio generado por la sobrepoblación de carreras de Medicina en los servicios de salud”, apuntaron desde el gremio.
Exigen al MEC que haga cumplir el decreto 5147, “exigiendo a todo estudiante extranjero de Medicina, de grado y de posgrado, la certificación válida de competencia en los idiomas oficiales del país como condición para su admisión, matrícula y permanencia académica”.
Al Cones, le piden que aplique las sanciones previstas, incluyendo la suspensión de los campos clínicos de práctica, y que exija a las universidades la adecuación de sus procesos de admisión, matrícula y prácticas clínicas como condición para el inicio del año lectivo 2026.
Lo que piden al Ministerio de Salud
El Círculo también solicita al Ministerio de Salud y al IPS, que en todos los centros sanitarios que “solo se autoricen como campos clínicos de práctica aquellas carreras y programas de Medicina que acrediten que la totalidad de sus estudiantes extranjeros cuentan con certificación válida de competencia en los idiomas oficiales del país”.
Agregan que no se permita la coexistencia de más de dos carreras de Medicina por servicio clínico, a fin de “evitar la simulación formativa y el fastidio de los pacientes”.
