Parlamentarios de la oposición, así como colorados de la disidencia, creen que el proyecto de ley para reformar la caja fiscal necesita un mejor estudio; razón por la cual plantean la postergación del debate y el envío de la propuesta para su análisis en las comisiones correspondientes.
José “Pakova” Ledesma, senador del Partido Liberal, manifestó que no se le puede dar un trámite a las apuradas al proyecto de reforma, al tratarse de “algo muy delicado” que tiene que ver con el presente y futuro de los trabajadores. Indicó que los representantes de las cajas deben ser convocados para generar una discusión y el mejor acuerdo posible.
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En el lado de la disidencia colorada, el senador Mario Varela afirmó que no existe una información muy clara para todos los sectores y por ello también respalda la postergación del estudio para escucharle más a la gente. “Hay derechos adquiridos que deben ser respetados”, dijo y agregó que se trata de un tema que no se puede definir en 48 horas.
Indicó que si bien admiten que la Caja Fiscal necesita revisiones para hacerla sostenible, hay que fomentar un mayor estudio técnico y también político al tratarse de una decisión clave en la vida de la República. “Se necesita más tiempo de discusión de una manera responsable y seria, porque esto evidentemente genera una crispación social”.
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A su turno, Alfonso Noria, uno de los tres senadores que hace meses abandonaron la bancada oficialista, también se pronunció en favor de la postergación para un mejor estudio punto por punto. “Nos llegó la aprobación de la Cámara de Diputados y, sin embargo, no tenemos la información real”, señaló el legislador que apeló a una “reforma en forma y no a los apurones”.
La propuesta de reforma de la Caja Fiscal enviada por el Poder Ejecutivo fue aprobada en un acelerado trámite por la Cámara de Diputados y su estudio en el Senado fue antecedido por una reunión informativa coordinada por la Presidencia del Congreso y la Vicepresidencia de la República, en la que supuestamente se conversó con los grupos afectados.
No obstante, hay posturas radicales en contra de la sanción de la normativa, especialmente en el sector de los docentes, que incluso advierten con cercar la sede legislativa en caso de que los parlamentarios de la Cámara Alta repliquen la postura de Diputados.
