El Tribunal de Apelación Penal, conformado por Jesús Riera, Paublino Escobar y Camilo Torres, confirmó mediante el Acuerdo y Sentencia (AyS) N° 23 las condenas a 28 años de prisión más otros 8 años de medidas de seguridad, que totalizan 36 años, para Martín Ariel Zeballos Martínez (27), alias Cebolla, y de 28 años de privación de libertad a Fabrizio José Maldonado Giménez (22), quienes en coautoría cometieron el sicariato del exdirector de Tacumbú Óscar Daniel González Olmedo (43).
El crimen de Óscar González ocurrió el 19 de junio de 2022, en pleno Día del Padre, ante los ojos de toda su familia y en el domicilio de su papá, situado en el barrio Obrero de la capital.
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El abogado Daniel Garcete, defensor de Fabrizio Maldonado, y la abogada Daniela Cuevas, defensora de Martín Zeballos, presentaron recurso de apelación especial contra la Sentencia Definitiva (SD) N° 457 dictada por el Tribunal de Sentencia, presidido por el juez Darío Báez e integrado por sus colegas Christian González y Gloria Hermosa.
En cuanto al planteamiento del abogado Garcete, los camaristas resolvieron declararlo inadmisible porque “hace una exposición doctrinaria sobre la materia de la medición de la pena, pero no ingresó, en ningún momento, a estudiar y explicar a este Tribunal de Apelación qué se hizo mal en relación a ella”.
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En cuanto a los agravios señalados por la abogada Cuevas, sobre que “la acusación es nula porque se presentó fuera de plazo; existe una mala valoración en relación al nexo causal y la medición de la pena, explicando que se mencionan pruebas que no existen y falta de certeza intelectual; se calificó con ánimo de lucro el hecho punible, causal que ni siquiera fue alegada; no se dictó la responsabilidad personal de su defendido, ya que no se discriminó la conducta realizada por él; mala valoración probatoria y mala aplicación de las medidas de seguridad”, los camaristas consideraron el rechazo de los mismos pues consideraron que los órganos acusador y juzgador actuaron correctamente.

Exdirector fue asesinado en casa de su padre
A las 12:00 del domingo 19 de junio de 2022, Óscar Daniel González Olmedo llegaba a la casa de su papá, ubicada en el barrio Obrero de la capital del país, donde estaba la familia reunida para celebrar el Día del Padre. González Olmedo estacionó su camioneta Toyota Prado verde con gris y matrícula AADX 825, frente al domicilio y entró.
Óscar González fue con dirección al fondo de la casa de su padre, donde está el quincho y la familia estaba reunida. Pero de lo que no se percató es que la muerte lo estaba acechando.
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Inmediatamente después de que el exdirector de Tacumbú haya ingresado a la propiedad, un hombre lo siguió hasta el interior del domicilio. Este había llegado al lugar como acompañante sobre una motocicleta, cuyo conductor se estacionó metros más adelante del portón de la casa del padre del exdirector para esperarlo con el fin de escapar tras consumar el crimen.
González procedió a saludar a su padre y a su familia cuando todos fueron sorprendidos por un hombre encapuchado y con lentes oscuros. El sicario actuó con sangre fría y efectuó los disparos contra la humanidad de Óscar González, frente a todos los presentes. Luego huyó del sitio en la misma moto que lo esperaba con el cómplice.
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Por este hecho, primero fue detenido Fabrizio Martínez el 30 de julio de 2022, que sería el conductor de la moto. El mismo había sido condenado por homicidio, hecho que cometió cuando era menor de edad y por ello tenía medidas. El 28 de febrero de 2023 cayó el presunto sicario Martín Zeballos.

Conductas de sicarios definieron su destino, según Tribunal
Al momento de dar a conocer su sentencia, el presidente del colegiado, Darío Báez, expuso sobre Fabrizio Maldonado que “tiene un número considerable de antecedentes y, con relación a su comportamiento posterior al hecho, pues en su intento de escapar del sistema de justicia se lo ha tomado en la zona de la terminal de ómnibus”.
A ello sumó que desde la cárcel se remitieron informes sobre su conducta y “ninguna es favorable”. Los jueces tomaron estos elementos para condenarlo a 28 años de encierro.
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En cuanto a Martín Zeballos, Báez señaló la cantidad de informes remitidos desde la penitenciaría donde estaba recluido: “Todo el tiempo está aislado por la falta de comportamiento adecuado”.
Sumó el informe psicológico que refería que padecía de “ansiedad, tensión emocional, preocupación, nerviosismo, mucha desconfianza, impulsividad, dificultades en las relaciones interpersonales, tendencia a comportamiento antisocial. Además, tiene sanciones disciplinarias en el penal y ha expresado su hostilidad con el medio e incluso con las normas de convivencia”.
Báez y los demás miembros del tribunal tuvieron en cuenta el “peligro ocasionado con el disparo efectuado, donde también casi acabó con la vida de la esposa del señor Olmedo, que estaba en estado de gravidez, y la del padre, que estaban pegados a Olmedo”.
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También, “el grado de afectación, que se pudo escuchar de parte de las víctimas que declararon, que tienen miedo del ruido, del humo y son años y años que todavía van a estar sufriendo. Por ese daño que ha causado y que es de suma relevancia”, por ello se estableció la pena de 28 años de prisión y otros 8 años de encierro como medida de seguridad para Zeballos.
Orden para matar a exdirector de Tacumbú
En juicio se probó que Fabrizio Maldonado era miembro del Clan Rotela, a través de datos extraídos de su celular, en los que se observó la comunicación y coordinación, además de la modalidad de préstamo de armas de fuego.
También se probó que Fabrizio Maldonado y Martín Zeballos fueron para visitas a Tacumbú, antes y después del crimen de Olmedo. En dicho penal estaba entonces el narcotraficante Jaime Franco.
En torno a esos elementos, se tuvo por probado que la orden de matar a Óscar Olmedo provino de Tacumbú.
Cabe recordar que en 2020 los fiscales Marcelo Pecci (+), Alicia Sapriza y Federico Delfino desmantelaron un laboratorio de procesamiento de drogas, en Tacumbú, que se atribuyó al Clan Rotela. Al lado del local estaba encerrado Jaime Franco, de cuyo poder se incautó dinero que no pudo justificar.
Luego Óscar Olmedo recibió varias amenazas de muerte y luego dejó de ser director de Tacumbú, pues lo culparon de no avisar o no evitar la intervención.
