La precariedad en el Instituto de Previsión Social (IPS) ha alcanzado un nuevo nivel de indignación. Esta vez, la denuncia no proviene de los asegurados, sino del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed). La doctora Rossana González contó a ABC el “calamitoso” estado de las áreas destinadas al descanso del personal de blanco en el Hospital Central.
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A través de imágenes contundentes, González mostró la realidad de quienes sostienen el sistema sanitario paraguayo y en pandemia del Covid-19 eran llamados “héroes de blanco”.

Lo que debería ser un espacio de recuperación para profesionales que están cumpliendo guardias de hasta 24 horas, parece más un depósito de mobiliarios en desuso que una zona de descanso.
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En el Hospital Central, por ejemplo, las camas que son hospitalarias están hacinadas y herrumbradas, sin espacio mínimo para circular. A esto se suma la falta de confort, debido a que apenas disponen de un sanitario pequeño y los pasillos están abarrotados de muebles viejos.
Depósito disfrazado de habitación
Según la titular de Sinamed, las pocas comodidades existentes —como heladeras o aires acondicionados— han sido costeadas del bolsillo de los propios médicos ante la desidia institucional.

“Como médicos, nuestra prioridad siempre son los pacientes, siempre insistimos en la infraestructura para ellos, como urgencias, terapias; pero los médicos también callamos nuestras necesidades. Trabajamos en condiciones prácticamente infrahumanas en casi todos los hospitales del IPS. Que nuestra prioridad sea el paciente no significa que no necesitemos un lugar digno para descansar”, afirmó González.
Fallas estructurales y logística crítica
La denuncia no se limita a las habitaciones. El gremio también señaló que la infraestructura del Hospital Central presenta fallas graves que dificultan el flujo de trabajo y la atención.
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González mencionó que varios elevadores no funcionan, complicando el traslado de pacientes y personal. A esto se suman los accesos bloqueados, debido a que las escaleras en el segundo piso, por ejemplo, se encuentran en reparación, limitando aún más la movilidad interna.

Desde Sinamed resaltan que mientras se exige máxima eficiencia médica en jornadas maratónicas, en IPS no se garantizan las condiciones mínimas de bienestar para quienes tienen la vida de los asegurados en sus manos.
