El tramo que conecta Borja con Mbuyapey continúa en condiciones críticas, pese a años de anuncios y compromisos por parte de autoridades nacionales.
Las precipitaciones registradas en los últimos días empeoraron el ya deteriorado camino, volviéndolo prácticamente intransitable en varios sectores. Pobladores denunciaron que, cada vez que llueve, el trayecto se convierte en un lodazal que impide el paso de vehículos, afectando la movilidad y el acceso a servicios básicos.
La situación de rodados atascados y personas empujando en medio del barro se repite, evidenciando una problemática estructural que arrastran desde hace más de una década. Desde las comunidades afectadas, cuestionan la falta de voluntad política para concretar el asfaltado de este tramo de aproximadamente 30 kilómetros.
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Recordaron que el proyecto ya cuenta con estudios técnicos, mediciones concluidas y hasta codificación dentro del sistema de inversión pública. Además, aseguran que la obra fue incluida dentro de la carpeta de proyectos financiables por el organismo internacional FONPLATA. Sin embargo, sostienen que, hasta el momento, no se ha dado el paso clave para su ejecución: la decisión política de incluirla en el paquete de obras prioritarias.

Meses atrás, pobladores de ambos distritos se movilizaron en el cruce Oga Lata, realizando cierres intermitentes de ruta como medida de presión.
Durante la protesta, representantes de la Coordinadora por el Asfaltado recordaron que autoridades como la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, y el presidente Santiago Peña habían anunciado la ejecución del proyecto. No obstante, denuncian que esas promesas nunca se tradujeron en avances concretos, quedando en simples anuncios.
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Señalaron que el mal estado del camino afecta directamente a productores agrícolas, estudiantes y trabajadores que dependen de esta vía para sus actividades diarias. Asimismo, indican que el aislamiento se agrava en días de lluvia, cuando incluso el traslado de enfermos o el acceso a servicios de emergencia se vuelve complicado.
Recordaron que el tramo representa una obra relativamente pequeña en términos de inversión, pero de gran impacto social para miles de familias. En ese sentido, insisten en que el financiamiento podría asegurarse a través de un préstamo internacional o mediante recursos del Presupuesto General de la Nación.
