El Balance 2025 de la Municipalidad de Asunción, que incluye los últimos meses de la gestión del exintendente de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) y los primeros de su sucesor, Luis Bello (ANR-cartista), muestra que ambos contaron el año pasado con millonarios aportes ciudadanos para la limpieza urbana.
En concepto de tasas por limpieza y barrido, recolección, disposición y tratamiento final de residuos, limpieza de la vía pública, entre otros, los contribuyentes asuncenos aportaron en 2025, un total de G. 222.585 millones (US$ 35,5 millones).
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Al segundo cuatrimestre, o sea, entre enero y agosto, primero bajo el mando de Rodríguez y luego durante la intervención a su gestión, que comenzó en junio y estuvo a cargo Carlos Pereira, los ciudadanos ya habían aportado US$ 26 millones para la limpieza de la ciudad. Durante el tercer cuatrimestre, de septiembre a diciembre, ya bajo la administración de Bello, se recaudaron otros US$ 6 millones. Pese a este flujo millonario, la capital terminó el año sumida en la inmundicia y con un servicio colapsado, hasta hoy.

Mientras el dinero ingresaba a las arcas de la comuna, la Dirección de Servicios Urbanos se convertía en un “cementerio de chatarras”, con el 60% de su flota descompuesta. En los días más críticos, la ciudad apenas contaba con 10 de los 28 camiones recolectores propios, recurriendo al alquiler de camiones privados para cubrir estas carencias.
Crisis de la basura: desastrosa herencia
La crisis de la basura no es nueva; se arrastra desde la gestión de Rodríguez, quien ya en junio de 2025, al inicio del proceso de intervención de su gestión, entregó una ciudad mugrienta y una flota de camiones recolectores en condiciones catastróficas, según denunció el interventor, Carlos Pereira.
Ante la emergencia, Rodríguez había optado por priorizar el alquiler de camiones, que según Pereira, no había tenido manejos transparentes. En su informe final, el interventor denunció el uso ilegal de fondos provenientes de la emisión de bonos que eran para obras, pero que terminaron destinándose a estos fines.
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La intervención duró entre junio y agosto. Pereira documentó que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nencho desvió G. 512.000 millones desde las cuentas bancarias de los bonos G8, que debían financiar obras de infraestructura, para gastos corrientes.

Además de salarios, Pereira detectó que G. 13.000 millones de ese dinero desviado, se esfumaron en “servicios fantasma”. Parte de eso se usó en el pago del alquiler de camiones recolectores de basura que, según el interventor, no tenían registros de operadores ni hojas de ruta claras. Luis Bello, como concejal y presidente de la Junta Municipal, avaló la gestión de Nenecho, y luego, como intendente, mantuvo este esquema de alquileres privados ante la inoperatividad de la flota propia.
Bello y el “modelo” Nenecho
En agosto, ante la contundencia del informe del interventor y presionado, Nenecho renunció al cargo y asumió Luis Bello en su reemplazo. La situación en el sistema de recolección de basura, lejos de mejorar, se agudizó, con reclamos masivos en la mayoría de los barrios. La degradación del servicio fue constante hasta desembocar en un colapso total, en marzo de 2026.
La respuesta de Bello se limitó a dos cambios del director de Servicios Urbanos. El el mes pasado organizó un operativo “histórico” de limpieza, en el que prometió que los 9.000 funcionarios de la comuna saldrían a la calle.
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Esta última acción fue calificada por gran parte del funcionariado como un “fracaso” y un operativo de “marketing”, en el que solo se atendieron avenidas principales y con fines proselitistas.

Ahora Bello apura la compra directa de 11 camiones recolectores de basura en un cuestionado proceso por G. 15.858 millones. El monto es apenas superior al que Rodríguez había desviado de los bonos para “gastos fantasma”. Esta licitación genera más desconfianza por ser realizada a espaldas de la Junta Municipal.
Proselitismo
El colapso de marzo de 2026 coincidió con denuncias de que altos jefes de Servicios Urbanos, incluido su entonces director, Armando Becvort, priorizaban el proselitismo político sobre la recolección en horario laboral.
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Según denunciaron funcionarios de la dependencia, las internas coloradas para las próximas elecciones municipales incrementaron la coacción para apoyar actos de campaña del candidato oficialista a la intendencia, Camilo Pérez (ANR-cartista), a quien apoyan Bello y Nenecho. Este último, con varios procesos en contra suya, en la Fiscalía, se está candidatando nuevamente a concejal.
Crisis continúa
La deficiencia en el servicio de recolección de basuras continúa. En la mañana de este sábado, vecinos de la avenida Stella Maris, en el barrio Rodríguez, los contenedores están completamente colapsados y los camiones no pasan hace días. La presencia de “carriteros” y la acumulación de escombros en las veredas obligan a los peatones a caminar peligrosamente por la calzada.
