“Soy la voz de mis pacientes”: echan a Carlos Morínigo de jefatura en Ineram

Gerente de Salud del Instituto de Previsión Social (IPS), Dr. Carlos Morínigo
Dr. Carlos Morínigo, neumológo del Ineram. FERNANDO ROMERO

Carlos Morínigo, neumólogo y exministro de Salud, fue apartado de la jefatura de Endoscopía Respiratoria del Ineram bajo el argumento de una “reestructuración”. El médico afirma que la decisión busca silenciar las constantes denuncias que realiza sobre la falta de insumos y el calvario que atraviesan los pacientes en el sistema público de salud.

El doctor Carlos Morínigo, reconocido neumólogo y quien fuera ministro de Salud Pública entre 2017 y 2018, fue informado esta mañana de su destitución como jefe de la Unidad de Endoscopía Respiratoria del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram). La notificación fue realizada por la dirección del hospital, alegando una supuesta “reestructuración” del servicio.

Morínigo, quien desempeñaba esta función desde hacía aproximadamente tres años sin percibir remuneración adicional por el cargo, vinculó directamente su remoción a su postura crítica y a las denuncias que frecuentemente realiza sobre las deficiencias del sistema sanitario.

Carlos Morínigo: castigo a la voz crítica

La destitución se produce luego que el médico fuera enfático al señalar las carencias extremas en los centros asistenciales. Morínigo dijo a ABC, que actualmente en los hospitales públicos los pacientes se enfrentan a un desabastecimiento tal que, en muchos casos, deben comprar hasta el 90% de los insumos necesarios para cirugías, incluyendo elementos básicos como guantes.

Carlos Morínigo, gerente de Salud del IPS
Carlos Morínigo, durante una conferencia de prensa realizada en el IPS tras la internación de trabajadores de Ochsi por la fuga de amoníaco.

“Si pensar en mis pacientes, alzar la voz por ellos y no callar ante la necesidad incomoda, entonces estoy en el camino correcto”, expresó Morínigo.

El médico recordó que su gestión en la unidad no se limitó a lo administrativo, sino a resultados tangibles: más de 300 niños que recuperaron la salud y cientos de ciudadanos que volvieron a respirar gracias a los procedimientos realizados.

La “coincidencia” de los equipos nuevos

Uno de los puntos mencionados por Morínigo en medio de este cambio en la jefatura ,es la llegada de nuevos equipos de broncoscopía. El médico recordó que estos insumos fueron prometidos tras un fuerte reclamo público que realizó en diciembre pasado, cuando cuestionó la compra de herramientas que parecían “de ferretería” en lugar de instrumental médico especializado.

Ineram: en vez de esternótomo requerido, Ministerio de Salud les envió un serrucho de ferretería
El serrucho de ferretería, de tipo eléctrico, que les remitió el Ministerio de Salud en vez de un esternótomo requerido. El hecho había sido denunciado por el doctor Morínigo.

Tras aquel “quilombo” —como él mismo lo calificó—, las autoridades se comprometieron a realizar una compra adecuada. Casualmente, en el momento en que los equipos llegan para ser instalados, se dispone su salida del cargo. Según relató, el colega designado para reemplazarlo es el doctor Silvio Benítez, quien será el responsable de recibir los equipos biomédicos que llegarán esta semana al Ineram.

El médico también había denunciado en noviembre último, la dura realidad asistencial que enfrentaban en el Ineram por la falta de recursos y pidió una “alimentación digna” para los enfermos, muchos de ellos en situación de vulnerabilidad. Morínigo viralizó los platos entregados como desayuno, almuerzo y cena en el hospital público, que causaron indignación en la ciudadanía debido a la mala calidad y por ser nutricionalmente deficiente para un enfermo.

“La vocación no se negocia”

A pesar de perder la jefatura, el doctor Morínigo aseveró que continuará brindando atención médica en el Ineram. Aseguró que su compromiso con la salud pública sigue intacto y que un cargo administrativo no define su labor como médico.

“A quienes creen que con decisiones administrativas se silencian las realidades: se equivocan. La voz del pueblo no se destituye, la necesidad no se oculta y la vocación no se negocia”, sentenció el profesional, quien reiteró que seguirá siendo “la voz de quienes no tienen medicamentos y de quienes sufren” en el precario sistema de salud paraguayo.