Los concejales municipales Marcelo Portillo y Cristian Bedoya, ambos de la ANR, advirtieron que la ciudad de Caacupé podría perder importantes obras viales si no se aprueba de forma inmediata la autorización para la inclusión de nuevos tramos.
Según los ediles, están en riesgo 13 sectores previstos dentro del plan, que contemplan 1.000 metros de asfaltado y 1.800 metros de empedrado, financiados por Itaipú Binacional.
Mediante una nota dirigida al intendente Diego Riveros (PLRA), los ediles expresaron su preocupación por la demora y señalaron que la situación va más allá de lo administrativo. Se trata de garantizar calles en condiciones, mejorar la calidad de vida de los vecinos y de no desaprovechar una oportunidad clave para la ciudad, de acuerdo a las explicaciones de los concejales.
Además, advirtieron que, de no concretarse la aprobación, las obras podrían cancelarse definitivamente.
En contrapartida, el intendente Riveros indicó que los permisos municipales para las obras viales ya fueron concedidos.
Riveros rechazó las críticas de los ediles Bedoya y Portillo y afirmó que la Municipalidad ya cumplió con todos los procedimientos requeridos.
Indicó que la autorización del Plan 1.000 ya fue otorgada en junio de 2025 y reiterada en dos ocasiones en octubre a la Fundación Ysapy, encargada de llevar adelante el proyecto.
En la jornada del martes 21 de abril, se trasladó al distrito de Naranjal, donde tiene sede la fundación, para presentar de nuevo el pedido oficial de ejecución de obras en el tramo correspondiente a Caacupé, aseguró Riveros.
El jefe comunal afirmó que todo está encaminado para que el proyecto pueda concretarse.

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Controversia en ambiente electoralista
La controversia radica en la definición de los tramos a intervenir, según los concejales Portillo y Bedoya.
La Municipalidad sugiere el sector de Alta Gracia, que conecta con la ruta PY02 y la filial de la Universidad Nacional de Asunción. Pero la Gobernación de Cordillera, administrada por Denis Lichi (ANR-HC), propone ejecutar 13 tramos alternativos que presuntamente cumplen con las exigencias del programa.
La falta de acuerdo entre las instituciones mantiene el proyecto paralizado y genera incertidumbre sobre la concreción de las obras, según el panorama que se presenta en un contexto de agresiva campaña proselitista que enfrenta a colorados y liberales.
