El “efecto Muffin”: ¿Qué dice la Municipalidad sobre la gentrificación de Asunción?

La gentrificación de Las Mercedes se visibiliza en la transformación urbana de la zona con la proliferación de locales gastronómicos y edificios renovados en una zona anteriormente residencial.
La gentrificación de Las Mercedes, en Asunción, se visibiliza en la transformación urbana de la zona con la proliferación de locales gastronómicos y edificios renovados en una zona anteriormente residencial. Silvio Rojas

¿Es Las Mercedes el nuevo polo del progreso o el escenario de una expulsión social silenciosa? Enterate de la polémica posición con la que la Municipalidad de Asunción justifica la gentrificación de algunos barrios de la capital del país.

El incipiente proceso de cambio que viven algunos barrios de Asunción, cuestionado por vecinos de Las Mercedes y confirmado por especialistas, genera debates en torno a sus efectos positivos o negativos.

El fenómeno, conocido como gentrificación, amenaza con expulsar a los asuncenos y vaciar la identidad cultural de la capital.

La arquitecta y urbanista Melina Pekholtz había confirmado que estos cambios están generando costos que sus habitantes tradicionales ya no pueden pagar.

Pero, ¿qué responden desde la Municipalidad de Asunción? Te lo contamos en esta nota.

El “efecto Muffin”: Municipalidad niega la gentrificación de Las Mercedes

Para Carlos Schroeder, jefe de Usos de Suelo de la Dirección de Planificación Urbana de la Municipalidad, hablar de gentrificación en Las Mercedes es un error de diagnóstico. Según su visión técnica, lo que ocurre es una “subida de estándares”.

Schroeder sostiene, sin embargo, que el proceso es positivo, porque el barrio se vuelve comercial, impulsado por la demanda universitaria y gastronómica. El argumento oficial es cómodo: si hay inversión, hay progreso, ignorando que ese mismo progreso es el que empuja a las familias tradicionales hacia la periferia.

Bajo este prisma, la transformación no es una irregularidad. La Municipalidad se escuda en un Plan Regulador de la ciudad que, según Schroeder, ya permitía estos usos hace tres décadas. “No es porque la municipalidad le esté otorgando cosas irregulares”, afirma, deslindando responsabilidad sobre el colapso actual.

Persona con chaqueta oscura camina por acera mojada, junto a un banner que denuncia la situación del barrio Las Mercedes.
Los vecinos del barrio Las Mercedes expresan su rechazo a la proliferación de comercios gastronómicos en la zona.

Para la Comuna, que hoy la calle Padre Cardozo sea un eje de bares, no es el resultado de una política agresiva de desplazamiento, sino una evolución natural y legal del suelo asunceno.

Abuso y aglomeración: la pelota “tatá” entre direcciones municipales

Schroeder argumentó que, en todo caso, frente a la autorización municipal, lo que existe es un abuso de ciertos locales comerciales. “¿Por qué nunca molestó? Porque nunca fueron tantos locales juntos. Ahora, por ejemplo, Padre Cardozo es prácticamente un eje gastronómico”, dijo.

“Vos podés tener un restaurante, podés vender hamburguesas. Ahora, ¿le podés tirar el humo al vecino de al lado?, no. ¿Podés tener una orquesta en vivo un viernes hasta las 3 de la mañana?, no. ¿Podés cerrar la calle y poner tu mesa?, tampoco”, ejemplificó.

Fotos Pasacalles y Locales Gastronomicos. Barrio Las Mercedes; FRENTE A LA PARROQUIA LAS MERCEDES. FOTOGRAFO SILVIO ROJAS. 24-03-2026
Fotos Pasacalles y Locales Gastronomicos. Barrio Las Mercedes; FRENTE A LA PARROQUIA LAS MERCEDES. FOTOGRAFO SILVIO ROJAS. 24-03-2026

El funcionario deslindó la responsabilidad de su departamento sobre estos controles y dijo que le corresponden a la Policía Municipal Fiscalizadora y otras instancias punitivas, como Juzgados de Faltas o la Fiscalía del Medio Ambiente.

La postura de la Municipalidad de Asunción: ¿Gente bien o segregación?

El discurso oficial de Schroeder toma un tinte revelador cuando justifica la densificación inmobiliaria. Para el funcionario, un edificio de departamentos es preferible a una casa antigua porque atrae a un perfil de ciudadano específico.

“El edificio te trae vivienda al barrio, no te trae gente vai“, sentencia. En su lógica, la arquitectura moderna actúa como un filtro social: donde había una casa que podía atraer “chespis”, ahora hay una torre que garantiza seguridad mediante el estatus.

Esta visión reduce la seguridad urbana a una cuestión de estética y de clase. Schroeder celebra ver a “gente paseando a los chicos con carrito de bebé”, una postal que utiliza para validar la desaparición de las casas familiares.

“¿Tener casas abandonadas pio es mejor que un edificio departamento? El edificio departamento te trae vivienda al barrio, no te trae gente vai. Aparece gente paseándole a los a los chicos por las calles con carrito de bebé, gente que entra y sale de su casa a las 9 de la noche. La casa abandonada, ¿qué te trae? ¿Chespi?“.

Carlos Schroeder, Jefe de Usos de Suelo de Planeamiento Urbano de la Municipalidad de Asunción

Un mensaje entre líneas sería que el barrio está mejor porque el nuevo habitante tiene un perfil de consumo que el “vecino original” o el marginado simplemente no pueden cumplir.

¿Seguridad o limpieza social en Las Mercedes?

Frente a esta postura oficial, la arquitecta Melina Pekholtz había descrito este fenómeno como el “Efecto Muffin”: la sustitución de la identidad local por una vitrina de Instagram globalizada.

Melina Pekholtz, arquitecta y urbanista.
Melina Pekholtz, arquitecta y urbanista.

Donde Schroeder ve “estándares socioeconómicos altos”, Pekholtz ve una ciudad que expulsa a sus habitantes para convertirse en un producto de consumo “global”. La arquitecta advierte que estamos fabricando barrios que son copias estériles de cualquier otra capital, perdiendo el arraigo en el proceso.

Pekholtz denunciaba además la “ciudad por excepción”, donde la Municipalidad otorga permisos que ignoran la escala barrial para favorecer a los desarrolladores. Mientras la comuna se jacta de eliminar el peligro de las casas abandonadas, la urbanista señala el trasfondo de las torres de cristal que permanecen vacías, sugiriendo que el sector solo busca mover capital y no solucionar la falta de vivienda real.

La postura municipal deja una pregunta incómoda en el aire de la capital: ¿Para quién se está construyendo Asunción?