Cuatro niños aguardan un trasplante de corazón en el Hospital Acosta Ñu

Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, que registra cuatro pacientes que aguardan un donante para recibir un trasplante de corazón.
Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, que registra cuatro pacientes que aguardan un donante para recibir un trasplante de corazón.Gentileza

Cuatro pacientes pediátricos del Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu dependen de la donación de un corazón para ser trasplantados. Se trata de niños de 3, 9, 10 y 16 años, quienes son monitoreados de forma permanente por especialistas del Departamento de Cardiología.

La jefa del Departamento de Cardiología del Hospital Pediátrico Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, Dra. Nancy Garay, informó que actualmente cuatro niños aguardan la donación de un corazón para acceder a un trasplante. Los pacientes tienen 3, 9, 10 y 16 años, respectivamente.

Los pacientes son evaluados de manera constante por especialistas del área de Cardiología para verificar la evolución de sus cuadros clínicos. Según explicó la profesional, ninguno de ellos se encuentra conectado a un corazón artificial, por lo que todos permanecen en sus hogares mientras esperan un donante compatible.

El centro asistencial, ubicado en San Lorenzo, departamento Central, dispone de un Berlin Heart —corazón artificial—, utilizado como soporte en pacientes pediátricos con insuficiencia cardíaca severa. Además, cuenta con un dispositivo ECMO, al que se recurre por lo general para dar apoyo al corazón trasplantado para que pueda adquirir la fuerza que debe tener un corazón en funcionamiento normal.

La Dra. Nancy Garay destacó la importancia de fortalecer la concienciación sobre la donación de órganos, atendiendo que en el país aún persisten resistencias y falta de información respecto a la posibilidad de salvar vidas mediante la donación en menores de edad.

Siempre alentamos a discutirlo en familia, en los lugares de trabajo, en las escuelas y universidades, como para tomar conciencia y una conducta con respecto a la donación de órganos”, expresó.

“Hacer trasplante cardíaco en Paraguay es muy difícil, sobre todo en la población pediátrica menor de 18 años”, señaló la Dra. Garay. Explicó que los adolescentes con contextura física similar a la de un adulto tienen mayores posibilidades de acceder a un órgano compatible proveniente de donantes adultos jóvenes.

Sin embargo, indicó que la situación se vuelve más compleja en niños pequeños. “Cuando son pequeños, como es el caso de la niña de 3 años, todavía tenemos una resistencia muy alta de parte de las familias para donar órganos pediátricos”, manifestó.

Mencionó que la donación en menores de 10 años representa uno de los principales desafíos para el sistema de salud. “La donación en menores de 10 años para nosotros es todo un desafío y realmente es difícil, porque no depende de la Ley Anita, sino de la aceptación de los padres o tutores legales para donar los órganos”, afirmó.

Campañas de concienciación

La especialista agregó que el país aún necesita avanzar en campañas educativas y de sensibilización ciudadana para naturalizar la donación de órganos en casos de muerte encefálica. “En nuestro país, como sociedad, todavía tenemos que trabajar en eso”, subrayó.

Dentro del Departamento de Cardiología del Hospital Pediátrico funciona además una división especializada en el seguimiento de niños con miocardiopatías y trasplantes, encabezada por la Dra. Soledad Álvarez.