La salud pública en Paraguay atraviesa una crisis que se refleja con crudeza en los pasillos del Hospital de Clínicas. Pacientes como Rubén León, diabético crónico que acude al servicio público cada tres meses, denunció que la farmacia interna se encuentra completamente desabastecida.
En su última visita de esta mañana, de los cuatro fármacos esenciales que debía retirar para controlar su enfermedad, no recibió ninguno. Esta situación no es nueva: en su control anterior, ya se le había entregado una cantidad reducida de insulina debido a la carencia del stock. Entre los fármacos que el señor León debía retirar además de insulina glargina, pero están con stock cero, se encuentran atorvastatina, tiras reactivas y, lo más indignante, jeringas.
Lea más: “Lo que compremos va a durar poco”: director de Clínicas admite carencias y culpa a presupuesto
El paciente, quien tuvo la oportunidad de realizarle fotos a la computadora del hospital en el que se aprecia el stock cero de los fármacos, expresó: “Es muy preocupante. Muchas personas llegan a este hospital, algunos del interior con mucho sacrificio. Lamentable es que tengamos que comprar todo de nuestros bolsillos porque acá no hay nada”. La voz de León se suma a una ola de reclamos que se ha triplicado en el último mes.
Crisis financiera en Clínicas: presupuesto es insuficiente
El director del Hospital de Clínicas, doctor Jorge Giubi, reconoció abiertamente la gravedad de la situación, calificándola como un “desabastecimiento generalizado”. La raíz del problema -aseguró a ABC- es una combinación de factores históricos y financieros que han llevado al hospital al límite.
Actualmente, la institución maneja cifras que resultan ínfimas frente al volumen de atención. Giubi explicó que el presupuesto para medicamentos es de G. 18.000 millones anuales y, para descartables de G. 13.000 millones anuales.

Estas montos deben cubrir la atención de 600.000 consultas externas, 185.000 urgencias y aproximadamente 16.000 cirugías al año. Por lo general, el Hospital de Clínicas, conocido como “el hospital de los pobres”, recibe los casos más graves y costosos que otros centros no pueden resolver, lo que eleva significativamente el gasto, según su director.
Lea más: Hospital de Clínicas: niegan cierre en Sajonia y aseguran que traslado es por seguridad
Giubi señaló que el proceso de adquisición para el periodo 2026 se inició en noviembre del año pasado; sin embargo, debido a una serie de protestas de empresas farmacéuticas ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), las adjudicaciones recién se concretaron a partir de abril.
Esta demora de casi seis meses ha dejado las estanterías vacías, obligando a las familias a realizar gastos diarios para cubrir desde antibióticos básicos hasta kits quirúrgicos.
Un vademécum reducido por la crisis
Ante la escasez, Giubi indicó que la administración implementó una “priorización” de su listado básico. De un ideal de 250 insumos, el vademécum se redujo para garantizar exclusivamente el funcionamiento de las áreas críticas como terapias intensivas, áreas de urgencias y quirófanos.

“Es una medida parche”, confesó Giubi, admitiendo que, actualmente el listado de medicinas del Hospital de Clíncas, está compuesto por unos 180 ítems. El médico fue tajante al indicar que, pese a la provisión que ya inició, la solución será temporal si el presupuesto institucional no es acorde a la realidad de la medicina de alta complejidad que proveen.
Esta crisis de desabastecimiento de insumos y medicamentos, no es exclusiva del hospital escuela de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA); las mismas denuncias de carencia extrema se replican de manera constante en el Instituto de Previsión Social (IPS) y en los hospitales dependientes del Ministerio de Salud Pública (MSPBS), donde los pacientes mantienen un reclamo permanente por la provisión básica de fármacos.
