Médico rompe mitos de la semaglutida y la tirzepatida para tratar la obesidad y se hace viral

El doctor Gustavo Gini, de pie con camisa blanca y pantalones oscuros, se muestra serio en un fondo neutro.
El doctor Gustavo Gini explica el tratamiento contra la obesidad en un evento público.

El reconocido médico paraguayo que se hizo viral en redes sociales al explicar cómo los análogos de GLP-1, el Semaglutida y la Tirzepatida, están transformando la salud de las personas, sobre todo de aquellos que tienen obesidad, logrando resultados similares a las cirugías bariátricas. Enfatizó la importancia del acompañamiento médico y de mantener hábitos saludables el tiempo que se realiza el tratamiento.

La obesidad ha dejado de ser vista simplemente como una cuestión de voluntad para ser reconocida como la “pandemia del siglo XXI”, una enfermedad crónica, recidivante e inflamatoria que afecta a millones de personas.

En este escenario, el doctor Gustavo Gini, especialista en obesidad y metabolismo, se convirtió en un referente al comunicar mediante videos explicativos que publica en su cuenta de la red social Tik Tok, los avances de dos medicamentos que hoy en día se utilizan para tratar la obesidad desde su propia experiencia personal.

El médico cuenta que al utilizar estos medicamentos y combinarlos con hábitos saludables perdió 42 kilos en 11 meses gracias a un cambio de paradigma terapéutico.

Según explica, el uso de medicamentos como la tirzepatida y la semaglutida —esta última conocida comercialmente como Ozempic— está mejorando la calidad de vida de las personas y marca un hito en la medicina clínica.

Medicamentos no son “mágicos”

Gini destacó que estos fármacos no son “mágicos”, sino herramientas neuroendocrinas potentes que actúan sobre el hambre y el metabolismo gastrointestinal.

Mientras que la semaglutida demostró grandes beneficios en pacientes con antecedentes cardiovasculares, la tirzepatida se posiciona actualmente como el medicamento más potente aprobado a nivel mundial, logrando en algunos casos un descenso de peso de hasta el 30%, equiparable a los resultados de una cirugía bariátrica.

Destacó que la clave de su efectividad reside en que simulan hormonas que el cuerpo ya produce naturalmente, como el péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) y el Péptido Insulinotrópico Dependiente de Glucosa (GIP), pero con un efecto mucho más prolongado en el cerebro y el estómago.

Esto permite que el paciente se sienta saciado por más tiempo y que el vaciamiento gástrico sea más lento; sin embargo, el especialista fue tajante al afirmar que estos tratamientos no sustituyen la disciplina personal ni el cuidado integral de la salud.

Gustavo Gini sonríe con tablet, mientras otros panelistas conversan en set con pantallas iluminadas detrás.
El doctor Gustavo Gini se hizo viral al explicar como afecta a la salud de pacientes con obesidad el tratamiento con la tirzepatida y la semaglutida.

“Estamos hablando de los análogos de GLP-1. La tirzepatida es por el momento el único medicamento, el más potente aprobado a nivel mundial y acá en Paraguay, y tiene una eficacia altísima que sorprendió a propios y extraños. Estamos llegando a equiparar algunos resultados de cirugías bariátricas, lo que se viene es un cambio total de paradigma en el tratamiento de la obesidad”, señaló en entrevista con el Ancho Perfil, de ABC Cardinal, 730 AM.

Advertencia sobre la automedicación

A pesar de su éxito, el doctor Gini advierte los peligros de la automedicación con estos medicamentos al señalar que cada paciente requiere un protocolo estricto y estudios previos para descartar contraindicaciones como nódulos tiroideos o litiasis vesicular.

Agregó que no se recomienda su uso en embarazadas, mujeres en periodo de lactancia ni en niños menores de diez años. Además, recalca que el acompañamiento médico es vital para ajustar las dosis, que suelen comenzar en niveles de “aclimatación” antes de llegar a las dosis terapéuticas reales.

Para garantizar el éxito del tratamiento y evitar la pérdida excesiva de masa muscular, el cual es un efecto secundario común para quienes usan la semaglutida y la tirzepatira, el doctor propone cuatro “reglas de oro”:

  • Beber abundante agua, más de dos litros por día.
  • Dormir al menos seis horas.
  • Consumir niveles altos de proteína (1.5g por kilo de peso).
  • Realizar ejercicios de fuerza al menos tres veces por semana (levantamiento de pesas, ejercicios que demanden estrés de los músculos).

Insistió en que estos hábitos son los que finalmente permiten sostener los resultados a largo plazo y evitar la reganancia de peso.

Restricciones con el uso de semaglutida y tirzepatida

En cuanto a la alimentación, contó que el enfoque no es de prohibición absoluta, sino de educación nutricional.

Recomendó priorizar la proteína en cada comida y adoptar un modelo similar a la dieta mediterránea, rica en grasas saludables como el aceite de oliva y aguacate, evitando los ultraprocesados que disparan la ansiedad en el cerebro.

Incluso el consumo de alcohol, aunque no está estrictamente prohibido, debe ser moderado, ya que aporta calorías vacías y puede causar irritación gástrica en pacientes que usan estos inyectables.

“Esto no reemplaza los hábitos, esto viene a darle ese empujoncito metabólico que necesita tu cuerpo para que veas que, si vos le ayudás, vas a lograr objetivos. Hay algunas personas que están bajando hasta el 30% de su peso, igual que una cirugía bariátrica, pero bajo ningún punto de vista se soluciona solo con el medicamento; hay que reforzar la alimentación más que nunca”, comentó.

Impacto en la salud de la gente de la tirzepatida y la semaglutida

Agregó que más allá de la estética, el impacto de estos medicamentos en la salud integral es profundo, ya que según su experiencia, notó mejoras significativas en pacientes con hígado graso, apnea del sueño, diabetes e incluso en la fertilidad femenina.

Los estudios actuales incluso están explorando el uso de estos análogos como coadyuvantes para tratar adicciones al alcohol y al tabaco, debido a su acción sobre los centros de recompensa del cerebro. El futuro de la salud pública, según el especialista, podría verse beneficiado por la inclusión de estos tratamientos en los sistemas estatales.

El costo de la medicación es significativamente menor al de las complicaciones derivadas de una obesidad no tratada, como infartos, accidentes cerebrovasculares o amputaciones por pie diabético, ya que la inversión en salud metabólica hoy es el ahorro en terapias intensivas de mañana, según expresó.

Finalmente, el experto insta a los pacientes a tener paciencia y no obsesionarse solo con la báscula, ya que la tirzepatida produce cambios notables en la composición corporal y la inflamación interna antes de reflejarse totalmente en el peso y considerando que el objetivo final es alcanzar un estado de salud óptimo donde el cuerpo deje de “defender” el sobrepeso y se estabilice en un nuevo punto de equilibrio saludable.

“Nuestro cuerpo se defiende; no quiere bajar de peso. El cerebro interpreta que estamos en una hambruna y empieza a aumentar la hormona del hambre (grelina) y a disminuir la de la saciedad (leptina). Por eso, si dejo mi tratamiento antes del año de mantener el peso, es muy probable que en pocos meses vuelva a ganar lo perdido. Debemos entrenar al cerebro para mantener este nuevo set point metabólico”, concluyó.