
La obra está a cargo de la empresa Compañía de Construcciones Civiles S.A., representada, según datos de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), por Solano Victoriano Cordero Gámez, Mauricio Cordero Codas, Ladislau Acosta Figueroa y Adriana Cordero Codas.
Actualmente, gran parte del trayecto intervenido todavía permanece sin culminar y continúan realizándose trabajos viales en distintos sectores. La entrega estaba prevista inicialmente para los primeros meses del año 2026; sin embargo, ya casi a mitad de año, la obra sigue con avances pendientes y varios tramos aún sin concluir.
Según datos recabados, durante varios días, las máquinas permanecieron sin operar debido a que el Gobierno no transfería los recursos necesarios para que la empresa encargada pudiera continuar con los trabajos.
La adjudicación original fue de G. 78.790.985.877, pero posteriormente se contemplaron obras complementarias con un incremento de hasta el 20%, lo que elevaría la inversión total a cerca de G. 94.549.183.052.
El encargado de fiscalización de la antigua ruta PY02 por parte del MOPC Ing. Gabriel Echauri, reconoció que existieron retrasos importantes por falta de pago y también por las inclemencias del tiempo, situación que obligó a detener los trabajos en varias ocasiones.
No obstante, indicó que ya se llegó a un acuerdo para regularizar los pagos y que las máquinas volvieron a operar normalmente. Añadió que las obras viales principales estarían concluidas entre finales de agosto y los primeros días de septiembre.
Explicó además que posteriormente continuará la construcción del parque lineal previsto dentro del proyecto, por lo que la culminación total de la obra sería recién hacia finales de este año. Señaló que el proyecto está garantizado y que para el año 2027 ya se tendría completamente finalizada toda la intervención.
Por su parte, vecinos y frentistas denunciaron reiteradamente que las máquinas suelen permanecer largos periodos sin trabajar y que el avance de la obra es extremadamente lento, afectando considerablemente a los comercios y residentes ubicados sobre el trayecto de la antigua ruta PY02.
