El Tribunal de Sentencia, presidido por Natalia María Cacavelos Conigliaro e integrado por Gloria Amanda Hermosa y Darío Javier Báez Ferreira, condenó a 6 años y 6 meses de pena privativa de libertad a Rafael Ricardo Villalba Orrego (30), por la comisión del hecho de violencia familiar cometido contra su pareja L. V., con quien tuvo cuatro hijos en 15 años de relación.
El Ministerio Público estuvo representado por la fiscala Fátima Villasboa, de la Unidad Especializada en Violencia Familiar y de Género. La misma había solicitado en sus alegatos finales la aplicación de una pena privativa de libertad de 7 años para el hombre.
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Actualmente el condenado cumple arresto domiciliario en la vivienda de su actual pareja, quien resulta ser hermana de la abogada que ejerce la defensa del mismo.

El hecho ocurrió el 13 de abril del 2025, minutos después de las 8:00, cuando Rafael Villalba y su pareja L.V. comenzaron a discutir. Uno de los motivos fue que la pareja ya tenía una orden de desalojo por falta de pago en el inquilinato donde habitaban, y la cuestión principal fue que la mujer descubrió que Villalba le era infiel con otra mujer.
Humillación indignó a juez de tribunal
La discusión subió de tono y Rafael Villalba le embadurnó el rostro y el pelo a su pareja con manteca, la cual había tomado de la mesa pues la mujer estaba sentada en una silla cercana cuando comenzaron a discutir. Posteriormente, el hombre comenzó a propinarle golpes en la cara y, a consecuencia de ello la mujer llevó la cabeza contra la pared.
Mientras seguía dándole golpes a su pareja, también le emitía insultos de todo tipo.
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En un momento dado, la mujer intentó correr hacia la pieza, pero fue sujetada del brazo por Rafael Villalba, quien acto seguido le mordió la mano.
Tras un breve forcejeo la mujer logró zafar y se fue a la pieza para tranquilizarse, acostándose en la cama. Sin embargo, ese momento de vulnerabilidad fue aprovechado por Rafael Villalba, quien se subió encima y comenzó a ahorcarla; la víctima tuvo arcadas por la falta de aire y Villalba le soltó, pero cuando ella comenzó a gritar volvió a ahorcarla.
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El barullo de la casa, generado por la discusión y la violencia, despertó a los cuatro hijos de la pareja, entre ellas la mayor de 13 años. Todos vieron cómo sus padres peleaban y, cuando la hija más grande comenzó a llorar, Villalba por fin liberó a la mujer, según el relato de la Fiscalía presentado en sus alegatos finales.

La pelea solo paró porque se presentó en el lugar la hija de la dueña del inquilinato, acompañada de dos policías.
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Este hecho indignó al miembro del tribunal de sentencia, específicamente Darío Báez, quien señaló al momento de dictar sentencia que “el hecho de ponerle manteca fue un hecho de humillación, de denigración, porque no hay cosa que la mujer no cuide como su pelo como su imagen, ¿y vos qué hiciste? Justamente menoscabarle en su imagen para después agredirle queriendo ahorcarla, que si no fuese porque tu hija se puso a llorar, no le hubieses soltado”.
Condenado ya atacó a su pareja a mordidas anteriormente
La fiscala Fátima Villasboa destacó en sus alegatos que el ataque de Rafael Villalba a su mujer le provocó “un hematoma de 15 centímetros en el brazo izquierdo, lesiones por mordedura; escoriaciones puntiformes y aplanadas múltiples en mano derecha y región posterior de antebrazo lado izquierdo, además de escoriaciones en cuello y tumoración en región occipital, traumatismo con tumefacción y rubicundez en toda la mejilla izquierda”.
Sin embargo, resaltó Villasboa que ese no fue el único ataque de esa naturaleza pues días antes Rafael también le había mordido a su mujer en el brazo derecho ya que ambos estaban discutiendo porque Villalba estaba desempleado. Aquella vez, el hombre le provocó una equimosis de varios días de evolución de color gris amarillento de 10 centímetros de largo y 10 centímetros de ancho.
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Tras ese episodio, la víctima radicó la denuncia en contra de su pareja por miedo a él. Además, subrayó la fiscala que no fue la primera vez que la mujer denunció a Rafael Villalba, ya que el 7 de diciembre de 2022, el hombre llegó a la casa del barrio Sajonia de Asunción, en forma agresiva, rompiendo varios muebles y causando zozobra en la vivienda familiar.
La situación de constante violencia en la casa, según destacó el colegiado, ya generó condiciones psicológicas en los menores de edad. En algunos de ellos, generó indicadores de tristeza y temor a que se maten, mientras que otro comenzó a replicar las actitudes violentas de su padre.
Víctima sigue en el ciclo de violencia, destacó fiscala
La fiscala Fátima Villasboa, siempre en la presentación de sus alegatos, refirió que la víctima “sigue en el ciclo de violencia, pese a todo lo que pasó aún quiere que él salga y trabaje para ayudarle con los gastos de los hijos, es decir, ella sigue en una suerte de dependencia emocional-económica”.
Sin embargo, los datos y antecedentes de la pareja demostraron en juicio que a lo largo de la relación ella siempre fue el sostén de la familia, aun consiguiéndole trabajo al acusado, este no se presentaba o renunciaba, quedando en ella toda la responsabilidad nuevamente.
“Vemos que por más que la propia víctima dijo ante este tribunal que ella necesita que él salga y que en todo caso no se la acerque, en realidad, esto no va a pasar, pues pese a todas las oportunidades que le dio durante 15 años, el acusado siguió sometiéndola a diferentes tipos de maltratos físicos y sicológicos”.
