Dura crítica de los comedores populares por reajuste “insuficiente” del salario mínimo

Mujer de cabello corto y canoso con camisa rosa, de pie en la vereda, mirando a la cámara con edificios coloridos de fondo.
Cira Novara, coordinadora de la Articulación de Ollas Populares Pykui.

Cira Novara, coordinadora de la Articulación de Ollas Populares Pykui, refirió que el reajuste del salario mínimo es insuficiente, ya que no alcanza para que la clase trabajadora tenga una vida digna. Manifestó que las cocineras y coordinadoras de ollas populares hacen “magia” para poder sostener los comedores y que desde el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) excluyen a los niños de las listas de comensales.

El presidente de la República, Santiago Peña, anunció que para definir el reajuste del salario mínimo duplicará el porcentaje del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que este año fue del 2,4%, es decir, del 5%, por lo que el aumento será de G. 144.952, lo que dejaría el salario mínimo en G. 3.044.000 desde julio de este año.

Esto, para el sector de los trabajadores, es insuficiente, ya que hasta la última reunión del Consejo Nacional del Salario Mínimo (Conasam) sostuvieron que el reajuste debe ser del 20%, es decir G. 647.021, ya que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no refleja la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

Desde la Coordinadora de la Articulación de Ollas Populares Pykui también criticaron el reajuste al calificarlo de “lamentable”, ya que sostienen que no alcanza para una vida digna del trabajador, dado que G. 144.000 prácticamente apenas cubren alimentación y transporte, afirmó Cira Novara.

“Es lamentable el aumento de G. 144.000, porque el salario mínimo realmente no alcanza. Son G. 3.044.000 que entre pasaje y comida ya se va todo, ahí no puede incluirse alquiler, no puede incluirse vestimenta, medicamentos y otros gastos que tiene la familia pagando luz y agua, y menos aún si hablamos de las compañeras de la articulación de las ollas y comedores populares de los barrios en general”, criticó.

Reajuste no alcanza para una vida digna

Recordó que la mayoría de las encargadas de los comedores populares son cuentapropistas, trabajan por cuenta propia vendiendo alimentos, siendo vendedoras ambulantes, hacen diversas actividades como reciclado, albañilería, y ahí ni siquiera alcanzan a ganar G. 3.000.000 al mes, por lo que considera “una burla” el reajuste con el que las autoridades del Gobierno pretenden dignificar al trabajador.

Insistió en que la política de Estado debe centrarse en que la clase trabajadora viva con dignidad, que pueda pagar todas sus necesidades y que incluso pueda sobrarle para todo lo que sea recreación y otros gastos.

“En las ollas populares esto ni siquiera se siente, porque sabemos que los empresarios van a empezar a aumentar sus productos y entonces una familia que ni siquiera gana salario mínimo, porque trabaja por cuenta propia, que está al frente de un comedor, que tiene que juntar al mes para que un día se pueda comer G. 200.000 para cocinar para 100 personas, claro que ese G. 200.000 va a dispararse a G. 300.000 para poder cocinar”, explicó.

Cuestionó al Gobierno porque cada vez condena más a la clase trabajadora a vivir en la miseria, en la desesperanza, y consideró muy triste lo que está pasando, porque se jactan de que es un gran aumento.

Gobierno pide a ollas populares excluir a niños

Recordó que las administradoras de los comedores populares deben comprar carnes, verduras, huevo, queso y también productos secos, porque para el MDS no les entrega calidad y cantidad suficiente de productos.

Citó como ejemplo que a un comedor le llega solamente seis lotes de insumos, que sirven para cocinar seis días, lo que les obliga a realizar actividades para conseguir al menos G. 200.000 por día de cocina para comprar carne, verdura, carbón, entre otros.

Nosotros no podemos cubrir 30 días de cocina, entre almuerzo y merienda, porque es imposible, nos dan poca cantidad de insumos y nosotros otra vez tenemos que poner G. 200.000 por día que se cocina, y eso es imposible cinco días nomás luego cubrir”, cuestionó.

Actualmente, son 21 los comedores populares asistidos por el MDS a los que se les entregan 100 lotes de insumos que se calcula por cantidad de comensales, los cuales cada uno alcanza para un día de comida. Además, contó que desde el MDS les prohibieron de manera verbal incluir a los niños y adolescentes como comensales de los comedores, ya que los mismos reciben la alimentación escolar.

“Nosotros lo que hacemos es nos distribuimos seis un comedor, cinco otros, dependiendo del número de comensales, y ahí lo que hacen las compañeras es magia, y por suerte la ciudadanía todavía sigue apoyando. Ahora el ministerio nos prohíbe dar de comer a los niños y niñas porque supuestamente ellos ya comen en las escuelas”, destacó.

Agregó que mañana presentarán la lista de nuevos comensales a solicitud del MDS en la que incluyeron a las niñas y niños, porque no pueden decirle no cuando acuden a los comedores a pedir un plato de comida, siendo que supuestamente almuerzan en la escuela, pero también tienen que cenar, merendar y desayunar.

“Sabemos que ellos vienen a llevar los platos de comida o a comer otra vez en nuestros comedores, porque tienen hambre. Ningún niño te va a pedir comida, ninguna persona va a pedir comida si no tiene hambre. Es un riesgo y vamos a denunciar, vamos a hacer público eso, porque ellos ya nos advirtieron que supuestamente no se puede incluir niños y niñas porque ya comen en las escuelas, es un riesgo, pero lo vamos a correr, porque nosotras no podemos dejarles afuera de los comedores”, insistió.

También solicitaron que desde el MDS les comuniquen la prohibición por escrito, ya que nunca consiguieron tener una reunión con las autoridades, incluso pese a solicitar al menos cuatro reuniones, como así también el acceso al nuevo manual operativo del programa de comedores.