Trasladan a Ramón González Daher y a su hijo a la cárcel de Emboscada

Ramón González Daher y su hijo Fernando González Karjallo fueron trasladados al Centro Penitenciario de Reinserción Social Martín Mendoza, en Emboscada.
Ramón González Daher y su hijo Fernando González Karjallo fueron trasladados al Centro Penitenciario de Reinserción Social Martín Mendoza, en Emboscada.

El Ministerio de Justicia trasladó a Ramón González Daher y a su hijo Fernando González Karjallo al Centro Penitenciario de Reinserción Social Martín Mendoza, en Emboscada. La decisión fue tomada tras investigaciones que detectaron presuntos privilegios y el acceso a objetos prohibidos dentro del penal donde estaban recluidos.

El Ministerio de Justicia informó este jueves el traslado del usurero luqueño Ramón Mario González Daher, condenado a 15 años de prisión por usura grave, lavado de dinero y denuncia falsa, y de su hijo, Fernando González Karjallo, quien cumple una condena de cinco años por lavado de dinero.

Ambos fueron derivados al Centro Penitenciario de Reinserción Social Martín Mendoza, ubicado en Emboscada, como parte de las medidas para fortalecer la seguridad y el control dentro del sistema penitenciario.

Investigación detectó presuntos privilegios

Según la cartera de Estado, el operativo se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y con apoyo de efectivos de la Policía Nacional. El procedimiento concluyó sin incidentes y se ejecutó en cumplimiento de la Resolución N.° 238/DGEP/2026.

Denuncian que RGD sigue operando desde la cárcel.
Denuncian que RGD sigue operando desde la cárcel.

El Ministerio explicó que la decisión fue resultado de tareas de investigación y monitoreo realizadas por la Dirección de Inteligencia Penitenciaria. De acuerdo con la institución, las alertas permitieron detectar y desactivar presuntos privilegios, además del acceso a objetos prohibidos dentro del establecimiento donde ambos se encontraban recluidos.

Las autoridades señalaron que, a partir de ahora, los condenados quedarán sometidos al régimen de seguridad y disciplina vigente en el penal de Emboscada.

Anuncian investigaciones y posibles sanciones

La cartera de Justicia sostuvo que mantiene una política de “tolerancia cero” frente a cualquier intento de vulnerar el orden en los establecimientos penitenciarios.

En ese contexto, indicó que continúan abiertas las investigaciones administrativas para determinar cómo ingresaron los objetos prohibidos y establecer eventuales responsabilidades dentro de la cadena de custodia.

El Ministerio advirtió que, si se comprueba complicidad, facilitación o negligencia de funcionarios penitenciarios, se aplicarán las sanciones disciplinarias y las acciones legales previstas en la legislación vigente.

Los antecedentes de los celulares

RGD y su hijo.
Ramón González Daher es esposado por un agente penitenciario ante la atenta mirada de su hijo Fernando González Karjallo.

El traslado de González Daher y su hijo se produce luego de reiterados hallazgos de teléfonos celulares en su poder.

En enero de 2025 fueron incautados diez teléfonos celulares durante un procedimiento en la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo. Tras ese operativo, ambos fueron trasladados a la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE).

Sin embargo, en junio de este año volvieron a ser encontrados dos teléfonos iPhone: uno en la celda de Ramón González Daher y otro en la de Fernando González Karjallo, pese a los controles implementados en ese establecimiento.

Dos teléfonos móviles, un modelo antiguo con grieta y otro más reciente, junto a un cargador en una mesa de madera.
Celulares incautados de las celdas de Ramón González Daher y su hijo, Fernando González Karjallo.

Denuncias de extorsión desde la cárcel

A estos antecedentes se suma que, en mayo de este año, una víctima volvió a ratificar una denuncia según la cual Ramón González Daher y su hijo continuaban realizando presuntas extorsiones desde la prisión.

Ese caso se encuentra entre los elementos que motivaron las tareas de inteligencia penitenciaria y las investigaciones que siguen en curso para determinar si existieron nuevas irregularidades o eventuales redes de apoyo dentro del sistema carcelario.