Tras meses de reclamos de vecinos de los barrios Aurora, Colinas, San Quintín y Villa Policial por el deterioro de las calles a raíz de las obras de la fase B de la Defensa Costera, representantes del MOPC, del Consorcio Sanitario Ñeembucú y de la empresa fiscalizadora Cialpa se reunieron con el intendente Fernando Ramírez (ANR) y miembros de la Junta Municipal para analizar la situación.
El encuentro, desarrollado en la sala de sesiones de la Junta Municipal, estuvo marcado por fuertes cuestionamientos de los concejales, quienes reclamaron por las deficientes condiciones en que quedan las calles luego de las intervenciones.
La concejal Manuela González (ANR) fue una de las más críticas y sostuvo que las obras están generando serios inconvenientes a los vecinos.
“Es una pena la forma en que están ejecutando los trabajos. En cada cuadra dejan un verdadero desastre, sin una terminación adecuada. Hay familias que ni siquiera pueden salir de sus viviendas con sus motocicletas o vehículos, y cada lluvia convierte las calles en enormes charcos”, manifestó.
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Edil denunció amenazas a inspector municipal
La edil también denunció que el inspector municipal David Ojeda habría sido amenazado por funcionarios del Consorcio Sanitario Ñeembucú durante las inspecciones, hecho que calificó como preocupante y que, según dijo, debe ser esclarecido.
Los reclamos fueron acompañados por las concejalas Marita Campias (PLRA), Maida Fernández (ANR) y Lucía Silva (ANR), además del concejal Mario Ferreira (PLRA), quienes coincidieron en que la ciudadanía viene soportando importantes dificultades por el estado de las calles y exigieron una mejor planificación de las obras.
En representación del Consorcio Sanitario Ñeembucú, el ingeniero Gustavo Román respondió que los trabajos avanzan conforme al cronograma previsto y con un importante nivel de ejecución.
Explicó que las dificultades para reponer el ripio en algunos sectores se deben a la falta de material con la misma calidad del existente, por lo que se analiza reemplazarlo por piedra triturada en los barrios donde las calles son de arena. Agregó además que el contrato contempla la reposición y reparación de los adoquines intervenidos.
Lo que dicen desde el MOPC
Por su parte, técnicos del MOPC aseguraron que se realizarán mejoras en cada intervención para optimizar el sistema de desagüe pluvial.
Participaron de la reunión el asesor del MOPC, ingeniero Félix Zelaya, el supervisor del MOPC, ingeniero Miguel Toledo, la coordinadora de la Unidad Ejecutora de la Defensa Costera y Puentes, ingeniera Verónica Torres, además de los fiscalizadores de Cialpa, ingenieros Jorge Filippi y Nahuel Jara.
Durante el encuentro, el intendente Fernando Ramírez (ANR) realizó un enérgico pedido a las autoridades del MOPC para que la prioridad inmediata sea la construcción del sistema de desagüe pluvial, teniendo en cuenta los pronósticos que anuncian la llegada del fenómeno de El Niño.
“Conocemos las características del suelo de Pilar y necesitamos que se prioricen los desagües pluviales para evitar que la ciudad vuelva a inundarse cuando lleguen las lluvias”, expresó el jefe comunal.
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En respuesta, el ingeniero Felix Zelaya recomendó al Consorcio Sanitario Ñeembucú concentrar los esfuerzos en las obras de desagüe pluvial durante los próximos meses y avanzar posteriormente con las intervenciones del sistema de desagüe cloacal, una vez superado el período de mayor riesgo por las intensas precipitaciones.
La reunión concluyó con el compromiso de mantener un mayor nivel de coordinación entre la Municipalidad, el MOPC y la empresa contratista para minimizar el impacto de las obras sobre los vecinos y acelerar las soluciones más urgentes antes de la llegada de El Niño.
