Lo que en principio pareció una discusión circunstancial en la madrugada del pasado 22 de junio escondía un trasfondo mucho más complejo: la lucha por el control del tráfico de drogas al pormenor en el barrio Santa Ana de Asunción.
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Aquel día, Ángel Adrián Sánchez Quintana (30) fue apuñalado y falleció tras increpar a un hombre que tocaba insistentemente el timbre de una bodega contigua a su vivienda. La agresión fue perpetrada por miembros de la familia Saldívar Ríos, quienes atacaron a la víctima con un arma blanca mientras la amenazaban con una pistola. Malherido en el tórax, Sánchez Quintana falleció poco después en el Hospital General de Barrio Obrero debido a un shock hipovolémico.
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Sin embargo, las pesquisas policiales y los avances de los allanamientos revelaron la verdadera motivación del homicidio.
“La información inicial que tenemos es que habría conflicto entre este grupo atacante y la víctima por cuestiones de microtráfico. Lo vamos fortaleciendo con las incautaciones. Son clanes, el Clan Ríos y el Clan Ledesma, que disputan esa zona”, explicó el subcomisario David Delgado, jefe de Gabinete del Departamento de Homicidios de la Policía Nacional.
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Redada, drogas e hipótesis fiscal
Con una orden del juez penal de garantías José Agustín Delmás, la comitiva liderada por el fiscal Marcial Machado ejecutó un allanamiento que permitió la detención de Alexis Ramón Saldívar Ríos (37), investigado como presunto autor material del ataque, así como de un familiar, Eduardo Javier Saldívar Ríos (31).
Durante la inspección de la vivienda, los peritos antinarcóticos hallaron elementos decisivos que fortalecen la línea investigativa del microtráfico:
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- Sustancias estupefacientes: Se incautaron de 61 dosis y tres piezas de cocaína tipo crack —confirmadas tras la prueba de narcotest— junto con balanzas de precisión para el fraccionamiento de la droga.
- Armamento: Los investigadores confiscaron una pistola calibre .32 con cartuchos sin percutir, proyectiles usados y un machete de 45 centímetros.
- Antecedentes de los implicados: Tanto la víctima como los integrantes de los grupos involucrados cuentan con un historial delictivo vinculado a hurtos, robos y tenencia de estupefacientes en la zona.
Las autoridades policiales destacaron que las detenciones de los implicados —entre ellos los hermanos del clan agresor— permiten ir desarticulando el esquema violento en la zona, mientras continúan las labores para capturar al último sospechoso que permanece prófugo.