La nueva Unidad de Terapia Intensiva (UTI) para adultos del Hospital Regional del IPS de Villarrica, cuya infraestructura fue entregada con casi seis meses de atraso, todavía no puede recibir pacientes. El presidente del IPS confirmó que el proyecto no contempló finalmente el sistema de refrigeración y que ahora se necesitan unos G. 1.000 millones para instalarlo.
La obra ya había sido cuestionada por ser ejecutada por la misma empresa que construyó la polémica UTI neonatal.
La situación fue confirmada este viernes por el presidente del IPS, doctor Isaías Fretes, durante su visita a Villarrica. El titular de la previsional reconoció que el sistema de refrigeración no quedó contemplado en la ejecución final de la obra y que su incorporación representa ahora un nuevo desembolso.
“Es inconcebible que no haya estado ya en el proyecto original”, manifestó Fretes al referirse a la ausencia del sistema de climatización, al tiempo de explicar que la institución tuvo que buscar una alternativa para completar el financiamiento requerido.
Según detalló, el IPS consiguió G. 700 millones para cubrir parte del costo, mientras que la Gobernación de Guairá aportará otros G. 300 millones. Con ambos montos se pretende alcanzar los G. 1.000 millones necesarios para ejecutar las adecuaciones.

El propio presidente del IPS señaló que el problema se habría originado en una modificación del proyecto, originada durante la administración de Jorge Brítez. Explicó que, según lo informado por el arquitecto y la ingeniera de la institución, el sistema de refrigeración figuraba inicialmente en los planos, pero posteriormente fue retirado por cuestiones presupuestarias y luego volvió a ser considerado como una necesidad.
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Fretes evitó atribuir directamente la responsabilidad a una administración determinada, aunque afirmó que, por tratarse de una obra destinada al IPS, el hecho debería haber sido previsto por la institución propietaria.
“Yo creo que, por una cuestión de simple coherencia, tiene que haber sido responsabilidad de la institución porque el IPS es el dueño de esto”, afirmó.
Una obra con antecedentes polémicos
La nueva dificultad se suma a una serie de cuestionamientos que acompañaron al proyecto desde su inicio. La obra fue adjudicada por la Gobernación de Guairá a EDR Construcciones, empresa de Eduardo Agustín Rojas Duarte, la misma firma que había ejecutado la cuestionada UTI neonatal del Hospital Regional de Villarrica.

El contrato para la nueva terapia intensiva fue firmado el 14 de agosto de 2025 y establecía un plazo de 120 días calendario, por lo que la infraestructura debía estar concluida el 12 de diciembre de ese año. Sin embargo, la entrega recién se concretó a fines de mayo de 2026, con un retraso de cinco meses y 16 días respecto al plazo contractual.
El proyecto contempla ocho camas para pacientes adultos en estado crítico y fue financiado por la Gobernación de Guairá, con una inversión cercana a G. 1.300 millones. EDR Construcciones, además, había sido la única empresa oferente en el llamado realizado para la obra.
La UTI mortal del Hospital Regional de Villarrica
El antecedente que generó mayor desconfianza fue precisamente la UTI neonatal construida por la misma empresa. Aquella unidad había sido inaugurada pese a que posteriormente se detectaron problemas técnicos que impedían su funcionamiento pleno, situación que derivó en una fuerte polémica tras el fallecimiento de un recién nacido que tuvo que ser trasladado a Asunción por falta de terapia intensiva neonatal disponible en Guairá.
En agosto de 2025, cuando se anunció el inicio de la nueva UTI para adultos, ABC ya había advertido que la adjudicación a la misma empresa generaba cuestionamientos. En aquel momento, la Gobernación defendía el proyecto como una respuesta a la necesidad de ampliar la capacidad de cuidados intensivos para adultos en el departamento.

Meses después, la obra finalmente fue entregada, pero tampoco pudo entrar inmediatamente en funcionamiento. En mayo, el propio IPS había explicado que todavía debían coordinarse equipamientos y recursos humanos para habilitar las ocho plazas previstas.
Ahora falta el personal
El sistema de refrigeración no es el último obstáculo. Una vez culminadas las adecuaciones edilicias, el IPS todavía deberá resolver cómo financiar la contratación de los profesionales que trabajarán en la unidad.

Fretes señaló que la previsional necesita contar con una herramienta legal que permita contratar recursos humanos y realizar una reingeniería financiera para obtener los fondos necesarios.
El presidente del IPS explicó que ya consultó con el director del hospital sobre la disponibilidad de especialistas en la zona. Según indicó, existirían profesionales de terapia intensiva y anestesiología en el departamento, aunque actualmente este tipo de especialistas constituye un recurso escaso.
La expectativa de las autoridades está puesta en la eventual aprobación de una ley de emergencia para el IPS, que permitiría realizar las contrataciones necesarias y avanzar con la puesta en funcionamiento de la unidad.
