Guido Leiva (28) es todo un ejemplo de que, cuando se quiere trabajar de manera honesta y digna, se puede conseguir la superación personal. Posee un puesto de venta de remedios yuyos, siendo el primero y único en implementar esta actividad tradicional para la preparación del tereré.
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Diariamente y desde hace ocho años, realiza esta labor en la plaza central de la comunidad, logrando también ampliar el negocio con la venta de otros productos. Con las ganancias obtenidas, ayuda a sus padres, ya que proviene de una humilde y numerosa familia de nueve hermanos.

Guido también costea sus estudios universitarios y el próximo año estará recibiéndose como flamante licenciado en Psicología. Además, se destaca como violinista, actividad que le permitió conseguir un puesto como ayudante en el Conservatorio Departamental de Música.
Trabajar para sobresalir
El joven menciona que actualmente existen peligros para la juventud, lo que hace que muchos caigan en vicios como la drogadicción, situación que por lo general puede llevar a la delincuencia, destruyendo así toda una vida de futuro y, con ello, una familia adolorida y prácticamente destruida.
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“Por eso tenemos que trabajar y, a pesar de que en estos tiempos es difícil conseguir algún trabajo, si nos proponemos podemos llegar al objetivo. Ningún trabajo es deshonra, y más aún cuando con ello obtenemos dinero honesto. Parte de nuestro tiempo, los jóvenes debemos invertirlo en actividades que nos ayuden a desarrollarnos como personas”, aseveró.
“El kyre’y para el trabajo (amor al trabajo) debe ser el lema de los jóvenes, pues si trabajamos estaremos alejados de los malos vicios y no tendremos tiempo para pensar en cosas que nos puedan destruir. Todo lo que conseguimos con esfuerzo y sacrificio se valora y se cuida”, indicó.

Por último, Guido pide a las autoridades de la zona mayor control sobre el tema de las drogas, atendiendo a que últimamente se está observando el consumo entre una gran cantidad de jóvenes.
“No creíamos que esto pudiera suceder en esta lejana comunidad, pero lamentablemente ese mal llegó y, si no se combate, destruirá a muchos jóvenes”, sostiene.
