El presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, afirmó que el informe anual de economía y desarrollo denominado “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe” contempla temas cruciales como la seguridad alimentaria, el desarrollo económico, la resiliencia climática, la transición energética, la tecnología, las comunicaciones y la dinámica demográfica.
Sobre este último punto, refirió que más de 120 millones de personas viven en zonas rurales de América Latina y el Caribe, y que estas regiones representan cerca del 21% de las exportaciones agropecuarias globales, una realidad que obliga a prestar mayor atención a sus necesidades. “Tenemos que preocuparnos por su bienestar y por su inclusión”, sostuvo en la apertura del encuentro, realizado este viernes en Casa de la Integración de CAF.
Desafío de cerrar brechas en el mundo rural
Asimismo, explicó el presidente de CAF que una de las brechas que deben cerrarse es el acceso a servicios propios del siglo XXI, como la tecnología y las comunicaciones. En ese sentido, hizo referencia a la telemedicina como una herramienta para acercar especialistas médicos a poblaciones rurales sin necesidad de “sacrificar tiempo ni destinar recursos que los países no tienen”, destacó.
Díaz-Granados afirmó que en las zonas rurales de América Latina y el Caribe existen contrastes significativos, donde conviven unidades productivas con acceso a tecnologías avanzadas con economías que aún operan bajo esquemas propios del siglo XIX.
“Aunque la pobreza rural se ha reducido de manera importante, todavía afecta a un tercio de la población rural, duplicando la tasa registrada en las zonas urbanas. Persiste la percepción de que se vive mejor en la ciudad que en el campo. Creo que aún estamos a tiempo de corregir ese desbalance. Hay que transformar las oportunidades del mundo rural en crecimiento sostenible”, señaló Díaz-Granados durante su exposición.

Potencial para liderar la seguridad alimentaria y energética
En cuanto a Paraguay, sostuvo que el país cuenta con una oportunidad estratégica para consolidarse como un actor clave en la seguridad alimentaria y energética de la región. A ello se suma una importante ventaja en el proceso de transición energética, con oportunidades para desarrollar combustibles sostenibles y soluciones energéticas capaces de impulsar el crecimiento regional.
Asimismo, Díaz-Granados indicó que el estudio destaca el valor de los sectores basados en la naturaleza, como el forestal y el pesquero, reforzando la necesidad de “aprovechar de manera sostenible el enorme potencial del mundo rural paraguayo”.
En este contexto, explicó el titular de CAF que la hoja de ruta propuesta busca acelerar el desarrollo mediante inversiones orientadas a reducir brechas sociales y de infraestructura, especialmente en áreas clave como riego, conectividad y acceso a servicios. Para ello, también plantea la incorporación de instrumentos financieros innovadores que permitan ampliar las oportunidades de crecimiento inclusivo.
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US$ 8.600 millones destinados al desarrollo rural
Respecto al financiamiento destinado al desarrollo rural en América Latina y el Caribe, el presidente ejecutivo de CAF destacó que la institución concretó, en los últimos 15 años, cerca de 40 operaciones por casi US$ 3.600 millones orientadas al fortalecimiento de la productividad agropecuaria.
Asimismo, refirió que se aprobó más de 14 líneas de crédito por alrededor de US$ 700 millones destinadas a mejorar las condiciones de las comunidades rurales.
Díaz-Granados señaló que a estas iniciativas se sumaron otros US$ 4.300 millones destinados a diversos programas de infraestructura y desarrollo, incluyendo la construcción y mejora de caminos, sistemas de riego y otras obras estratégicas para impulsar la competitividad y la calidad de vida en el mundo rural.
Finalmente, afirmó que la CAF seguirá apostando por líneas de crédito que fortalezcan el futuro de Paraguay y de los demás países de América Latina y el Caribe. “Paraguay es un país promesa. Es un país que ofrece oportunidades para todos, en el sentido de que podemos llegar mucho más lejos”, afirmó.
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Paraguay redujo pobreza, pero persisten desafíos
Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, señaló que la pobreza en Paraguay disminuyó del 25% al 16% entre 2023 y 2025. Sin embargo, precisó que en el área rural la pobreza sigue representando el 22% de la población, por lo que “es ahí donde el país y el Gobierno tienen el desafío más importante. Debemos seguir apostando por esa población que vive en el área rural”, afirmó.
En otro momento de su exposición, el ministro destacó que Paraguay muestra “números muy optimistas en materia de desarrollo económico”, con una proyección de crecimiento del 4,2% para 2026, luego de haber alcanzado el 6,6% en 2025. Además, resaltó que la obtención del grado de inversión permite “ser mucho más optimistas respecto a lo que puede lograr el país”.

Se necesita infraestructura, financiamiento e innovación
Asimismo, Lovera sostuvo que para alcanzar el desarrollo rural deseado es necesario invertir en infraestructura, logística, conectividad digital, educación, formación de talentos, acceso al financiamiento, innovación y apertura de mercados. “Se deben crear condiciones para que las empresas puedan invertir, producir y crecer, concluyó el titular del MEF.
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Paraguay ante la transformación del mundo rural
A su turno Dolores de la Mata, economista principal, de la Dirección de Investigaciones Socioeconómicas de CAF, presentó el reporte del Reporte de Economía y Desarrollo 2026, titulado “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe”.
La economista acotó que el documento demuestra que el sector agropecuario continúa siendo un pilar de la economía paraguaya. Aunque su participación en el empleo ha disminuido en las últimas décadas, sigue representando una proporción superior al promedio regional.
País con peso agropecuario y agroindustrial
En cuanto a la expansión de la producción agropecuaria, Mata resaltó que ha sido particularmente significativa. “Paraguay se destaca entre los países de la región por el peso que tienen las actividades agropecuarias y agroindustriales en la generación de riqueza”, aseguró.
Citó que estos sectores representan cerca de una cuarta parte del valor agregado nacional, una proporción considerablemente superior a la observada en los países desarrollados.
Asimismo, dijo que nuestro país sobresale por su perfil exportador. “El sector agropecuario constituye una de las principales fuentes de divisas y representa el 68% de las exportaciones paraguayas, muy por encima del promedio regional. Este posicionamiento refuerza el papel de Paraguay como proveedor de alimentos en los mercados internacionales”.
El desafío, producir mejor
Mata en el curso de su exposición afirmó que el informe advierte que el desafío ya “no pasa únicamente por producir más, sino por producir mejor”.
A su vez dijo que la productividad laboral del sector agropecuario paraguayo se encuentra en niveles similares al promedio latinoamericano, pero “muy por debajo de los estándares observados en Europa y América del Norte”.
Finalmente la economista dijo que apenas el 3% de las unidades productivas del país opera bajo esquemas de arrendamiento y que presenta una cobertura de riego relativamente baja, con apenas el 2% de la superficie equipada para este fin, frente al 15% promedio regional.

