Desde inicios de septiembre, Paraguay registra una nueva suba de los precios del combustible, la quinta en lo que va del año, que genera incertidumbre entre los distintos sectores que dependen de este insumo para sus actividades.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), Gustavo Lezcano, explicó a ABC que la reciente suba del combustible genera primeramente un proceso de análisis entre proveedores de productos nacionales e importados antes de que puedan definirse ajustes en los precios de los supermercados.
Señaló que estos deben evaluar primero cómo incide el incremento en sus costos logísticos, considerando que algunos trabajan con empresas tercerizadas de flete, mientras que otros cuentan con su propia flota.
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Costos de los productos en supermercados
Ejemplificó que una empresa de logística puede comunicar una nueva tarifa por el servicio. A partir de ahí, el proveedor debe calcular cuánto representa ese incremento dentro de su estructura de costos y, posteriormente, decidir cómo proceder.

“Entonces tienen un tiempo para que eso sea efectivo, si se tendrá o no una suba. Ojalá que no tengamos y que puedan absorber el precio y que eso no se transfiera al precio final de los productos”, expresó.
En caso de que el incremento termine trasladándose a los costos de los productos, Lezcano consideró que el impacto podría ser ínfimo, de entre 3% y 4%, dentro del ticket, por lo que el consumidor incluso podría “no percatarse” del aumento en determinados productos.
Supermercados, tomadores de precios
Sobre el tiempo que transcurre hasta que los proveedores informan a los supermercados sobre eventuales subas, el dirigente comentó que no existe un plazo determinado, ya que depende de cada empresa y de cómo el incremento impacte en su estructura de costos.
“Un proveedor puede elevar a fin de mes, el otro puede esperar o absorber. Es decisión de cada una de esas empresas. Los supermercados somos tomadores de precios y, a medida que la lista de precios nos vaya dando eso, se estarán ajustando”, acotó.
Consumidores comparan más
En cuanto al comportamiento del consumidor, Lezcano mencionó que están observando compradores más “calculadores y mucho más comparativos”. Manifestó que actualmente comparan tanto el precio como la calidad de los productos.

“Si pueden tener un producto al mismo valor y se le ofrece la misma calidad, pueden cambiar la marca o el tipo de producto. La realidad es que no deja de consumir el producto, pero sí busca marcas alternativas”, acotó.
Añadió que la mayor búsqueda de ofertas también hace que el ticket promedio se reduzca “levemente”, lo que genera una desaceleración en el crecimiento del consumo.
Al respecto, dijo que esto es algo que vienen percibiendo desde hace aproximadamente dos meses, debido a que el comprador está “mucho más cauto, más lanzado hacia las ofertas”.
Mayor competencia
En cuanto a la principal preocupación actual del sector supermercadista, señaló que el valor agregado relacionado con el confort, la comodidad y el servicio aparentemente tiene hoy menor peso a la hora de elegir dónde realizar las compras.
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En cambio, sostuvo que el consumidor prioriza los comercios donde encuentra mejores precios o puede obtener un mayor ahorro.
“Eso hace que tengamos una competencia mucho más agresiva. Pero, en líneas generales, observamos con buenas perspectivas este último trimestre del año y esperamos una dinámica de consumo importante”, finalizó.
