5 de octubre de 2026

La decisión del presidente Santiago Peña de aumentar en un 5% (equivalente a G. 144.952) el salario mínimo generó reacciones diversas entre trabajadores consultados por ABC TV. Mientras algunos consideran que el reajuste es insuficiente para cubrir los gastos básicos, otros temen que la medida termine provocando nuevas subas en productos y servicios.

La Cámara de Senadores volvió postergar el el estudio de la reforma del método para calcular el salario mínimo teniendo en cuenta el costo real de los alimentos y la canasta básica. La postergación fue inevitable debido a que las comisiones presididas por colorados no emiten dictámenes sobre la propuesta opositora.

Desde el Centro de Importadores del Paraguay sostienen que algunos precios ya registraron reducciones en los últimos meses. Además, afirman que el impacto en la canasta básica es mínimo debido al predominio de productos nacionales en el consumo cotidiano de las familias.

A pesar de que la moneda estadounidense bajó un 22% en el último año, el efecto no llega a las góndolas de los supermercados. Desde la Capasu afirman que dependen de los proveedores, mientras que la Conacom advierte sobre la falta de competencia y el “paralelismo” entre empresas.

El senador Eduardo Nakayama (Independiente) urgió al gobierno tener empatía con el pueblo y revisar el cálculo del salario mínimo. Repudió que apenas haya una Guerra en Medio Oriente suba el combustible y pese a la caída del dolar, el precio de alimentos y del carburante nunca bajen. Denunció además un esquema de corrupción entorno al programa “Hambre Cero”.