El Niño: agroexportadores preocupados por caminos rurales y logística de granos

Animales vacunos son sacados de lugares inundados en una estancia, en zona de Fuerte Olimpo
Desde el sector agroexportador están preocupados por las posibles inundaciones y los caminos. Carlos Almiron

El posible desarrollo de El Niño genera alerta en el sector productivo, que además del comportamiento climático sigue de cerca el estado de los caminos rurales y los niveles de los ríos.

Tanto el sector productivo como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) se encuentran preocupados ante la posibilidad del desarrollo del fenómeno de El Niño en Paraguay y su eventual impacto en la productividad agrícola. Según especialistas, el fenómeno climático podría instalarse entre agosto y septiembre.

Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), explicó que una de las principales inquietudes del sector se encuentra “fuera de la chacra” y está vinculada con la infraestructura necesaria para movilizar la producción.

El gremialista remarcó que la cadena agrícola depende de una logística, considerando que los granos deben ser trasladados desde las zonas productivas hasta los silos y, posteriormente, hacia los puertos y las industrias.

Avance en caminos

En ese contexto, destacó que, si bien hubo avances con la construcción de caminos, todavía “existen numerosas rutas de tierra” que podrían verse afectadas por las lluvias intensas, dificultando el tránsito de camiones y maquinaria.

“Por un lado es un punto crítico y por el otro se debe atender cuál será el comportamiento de los ríos. Probablemente se tendrá suficiente agua, pero los excesos son complicados y pueden ser peligrosos. Si el río sube demasiado, inclusive eso puede llegar a generar dificultades en la operación de embarque en los puertos y en las industrias”, manifestó.

Nueva campaña sojera

A este escenario logístico se suma el inicio de una nueva campaña sojera, prevista para el próximo 1 de septiembre. Si bien la disponibilidad de lluvias es considerada favorable frente a un escenario de sequía, según Pastore, los productores deberán seguir de cerca la posibilidad de excesos de humedad.

La campaña 2024/25 está caracterizada por un avance desigual en la siembra y el desarrollo de cultivos de soja.
Este 1 de septiembre arranca la nueva campaña sojera.

Además indicó que el desafío será contar con precipitaciones distribuidas adecuadamente, de manera que permitan avanzar con las labores agrícolas sin reducir las ventanas de trabajo disponibles.

“Hay ventanas de trabajo muy puntuales en el campo. Normalmente cuando las lluvias son periódicas y hay muchos días nublados, se genera las condiciones para que las máquinas puedan ingresar al campo. Se tendrá que ser muy eficiente en los trabajos de siembra y posteriormente de laboreo”, dijo al respecto.

Remarcó que será fundamental que los productores tengan sus equipos preparados y dispongan de los insumos necesarios para aprovechar rápidamente los momentos en que las condiciones permitan avanzar con las tareas agrícolas.