Paraguay produce menos carne por animal que Uruguay, Brasil y Argentina: ¿Qué explica la brecha?

Repoblar el hato con calidad y estrategias productivas
Repoblar el hato con calidad y estrategias productivasArchivo, ABC Color

La Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) reveló que Paraguay produce menos carne por animal que los países vecinos y sostiene que el principal desafío de la ganadería nacional ya no pasa por aumentar el tamaño del stock bovino, sino producir más carne con los animales que ya integran el hato.

Pese a que este año se está teniendo una caída en las exportaciones, la proteína roja paraguaya está siendo mejor valorada en el mercado internacional. Sin embargo, los sectores que conforman el complejo cárnico local enfrentan ciertos desafíos relacionados al stock ganadero y la eficiencia del sistema de producción.

En un reciente informe, la Cámara Paraguaya de Carnes, gremio que aglutina a industrias exportadoras, publicó un informe que revela que Paraguay produce menos carne por animal que los países que integran el Mercosur.

Brecha de productividad

Para el gremio cuando se compara este indicador con el de otros países productores, Paraguay todavía presenta una importante brecha de productividad. Mientras el sistema paraguayo genera aproximadamente 42 kilogramos de carcasa por animal del hato, Brasil registra entre 50 y 52 kilogramos, Argentina se ubica entre 50 y 55 kilogramos y Uruguay supera los 60 kilogramos por animal.

Según el gremio, esta diferencia evidencia que el principal desafío de la ganadería paraguaya no radica en aumentar la cantidad de cabezas de ganado, sino en incrementar la productividad del sistema mediante mejoras en eficiencia.

“Actualmente, Paraguay cuenta con 13,5 millones de cabezas, una faena anual aproximada de 2,2 millones de animales y una producción de 546 millones de kilogramos de carne bovina. En conjunto, estos datos reflejan una productividad cercana a 42 kilogramos de carcasa por cada animal que integra el rodeo nacional”, señalaron.

Aclararon que este indicador no representa la cantidad de carne producida por cada animal individual, sino el rendimiento global del sistema ganadero.

“Su cálculo relaciona la producción anual de carne con el tamaño total del hato, que incluye no solo los animales destinados a faena, sino también vacas reproductoras, terneros, vaquillas de reposición y animales que aún no alcanzan la edad o el peso necesarios para su terminación. Por ello, constituye una medida integral de la eficiencia productiva de la ganadería”. ampliaron.

Carne paraguaya al gancho.
Paraguay tiene una faena anual aproximada de 2,2 millones de animales, según la Cámara Paraguaya de Carnes. (Imagen: CPC)

¿A qué responde la menor producción?

Según la CPC, estas diferencias responden principalmente al nivel de intensificación de los sistemas productivos, debido a que en continúa predominando las pasturas naturales o semi mejoradas, que ofrece ventajas competitivas en costos de alimentación, pero también implica ciclos productivos más largos y menores niveles de producción por animal.

A ello se suma una adopción todavía heterogénea de tecnologías productivas. Mientras numerosos establecimientos incorporan genética mejorada, manejo reproductivo, suplementación estratégica y mejoras en la calidad de las pasturas, otros continúan operando bajo esquemas tradicionales que limitan el potencial productivo del rodeo.

Asimismo, las condiciones climáticas también influyen sobre este indicador. La disponibilidad de forraje, las sequías y los “episodios de estrés térmico” afectan el crecimiento de los animales, los índices reproductivos y el peso de faena, reduciendo la productividad global del sistema.

La oportunidad de la ganadería

Para la CPC, esta brecha representa una de las mayores oportunidades para la ganadería paraguaya. El gremio sostiene que incrementar la eficiencia reproductiva, mejorar la calidad de las pasturas, ampliar el uso de suplementación estratégica e incorporar genética de alto desempeño permitiría aumentar significativamente la producción de carne sin necesidad de expandir el tamaño del hato ni incorporar nuevas superficies productivas.