Si la Justicia hubiese estado limpia de corrupción, los delincuentes que conforman la Mafia de los Pagaré hubieran estado en la cárcel y hubieran devuelto lo robado a tanta gente. Pero se sigue encubriendo el esquema de manipulación de pagarés, notificaciones falsas y juicios tramposos.
Mucha gente quedó en la calle. Un maestro indígena del Chaco adquirió una cama en 12 cuotas de 130 mil guaraníes. Lleva pagados más de 50 millones y no puede detener los juicios que le iniciaron, todos por un mismo pagaré. El Poder Judicial ralentizó el esquema mafioso, pero no lo detiene. Es que casi todos están metidos en el menjunje, por el dineral que genera.
Este de los pagarés que son cobrados varias veces es el más aberrante caso de corrupción judicial. ¿Y quiénes lo deben combatir? Los mismos bandidos que promovieron el sistema delictivo para robar masivamente a gente pobre. Si no fuera trágico, sería cómico.
Ante el caso de la cantidad de títulos universitarios falsos en el que estarían involucrados varios políticos y funcionarios públicos, el Senado formó rápidamente una “comisión” para investigar el tema. Esta comisión, tal como se esperaba, está dominada por los cartistas, quienes defendieron hasta donde pudieron al “dotor” Hernán Rivas, poseedor de un título más falso que un juramento de amor eterno. Y el primer comisionado es, de nuevo, el robusto Dionisio, paje mayor del Quincho. Parte principal de la servidumbre de HC.
El objetivo real de la referida comisión es impedir que se investigue donde se debe investigar. Porque de suceder así, puede ser un desastre para varios valores de las huestes de “don Horacio”. Fuera de los opositores que están en dicho grupo investigador, los cartistas están ahí exactamente para resguardar la buena salud del sistema de títulos falsos. Es decir, su misión original es proteger la corrupción. Ya sufrieron mucho con Hernán.
Un funcionario de rango medio dijo días pasados en una ronda previa a un partido: “pongan a un Fretes a investigar en cada ente público y van a saber lo que se la corrupción en este país”. Claro, las denuncias y los clamores del doctor Ricardo Fretes parecerían servir más para titulares periodístico que para inmutar a las autoridades que debieran solucionar en IPS los robos, las licitaciones amañadas, las compras sobrefacturadas.
Pero quienes debieran limpiar la porqueriza previsional son los mismos promotores de la roña. Y ni hablemos de Itaipú.
Es que en el Paraguay rige el aforismo bizarro de Martín Fierro: “Los corruptos sean unidos”. Esa “ley primera” ya es “normal”.
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