Los presuntos miembros de la estructura criminal detenidos én Capiatá fueron identificados como Alexis Fabián Leiva Sánchez (21), quien fija residencia en el barrio Toledo Cañada, con antecedentes por producción de riesgos comunes, actualmente con medidas alternativas a la prisión y Gustavo Valentín Sánchez (38), oriundo de la ciudad de Julián Augusto Saldívar con antecedentes de coacción sexual y violación y violencia familiar, también con medidas alternativas a la prisión.
Ambos estaban a bordo de una camioneta Kia Sportage bordó, con matrícula AASG 466, en cuyo habitáculo también se encontró un kilo de cocaína prensada y un par de teléfonos móviles y dinero en efectivo, que también fueron incautados.
De acuerdo con las fuentes, efectivos de la comisaría 8° Central de la ciudad de Capiatá estaba efectuando control de vehículos y personas sobre la calle Aldana Cañada cuando repentinamente llegó hasta el retén la camioneta Kia Sportage bordó cuyos ocupantes aparentemente no se dieron cuenta de la presencia de los uniformados en el sitio, estaban distraídos por sus celulares y la música.
Cayeron en el control policial en Capiatá
Pero en el momento en que los uniformados les hicieron la señal para que estacione a un costado de la vía, el que iba al mando de la camioneta aparentemente entró en pánico y sin pensar dos veces aceleró al máximo y escapó del sitio.
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Inmediatamente, las patrulleras que estaban de apoyo al procedimiento iniciaron la persecución del vehículo que a unos mil metros de donde se inició la corrida salió fuera de control al intentar tomar otra calle y fue a parar contra la vereda de una casa.
En el sitio fueron detenidos e identificados ambos ocupantes y se incautó de la droga que estaban llevando para distribuirla, a los pequeños vendedores que operan en los barrios periféricos de la ciudad.
Fallido programa “Chau Chespi”
Este procedimiento se dio a cinco días del brutal asesinato a puñaladas del joven Dionicio Andrés Vázquez Brítez (20), registrado en la madrugada del sábado 23 de mayo en el barrio San Miguel de la ciudad de Guarambaré. El autor material del crimen identificado como Genaro Miranda Mora (35), quien sería un emergente capo narco de la zona se vio obligado a entregarse a la Policía tres días después junto con su presunto cómplice Juan Antonio Báez González (30).
Tras el crimen, los vecinos del barrio denunciaron que los traficantes de drogas, crack, cocaína y en menor grado marihuana tomaron el control del barrio y hasta gozaban de la protección de la Policía.
Según la denuncia de los pobladores del populoso barrio guarambareño, estos criminales pagaban sumas semanales y mensuales a los agentes del Grupo Lince y a los efectivos de la comisaría 22° Central para operar impunemente.
Según los testigos en la madrugada del sábado 23 de mayo último el joven Vázquez y algunos de sus amigos estaban frente a una bodega del barrio, cuando iba a pasar por el sitio Báez sobre una moto.
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Este último aparentemente operaba como delivery y uno de los chicos le tiró algo cuando iba a pasar cerca de ellos y cayó en medio de la calle, al no poder cumplir con la entrega regresó junto a su jefe y le informó lo que le había ocurrido.
Para demostrar quién mandaba en el barrio Miranda tomó un puñal y junto a Báez regresaron al sitio donde atacaron a los chicos y mataron a Vázquez. El hecho generó la indignación de los vecinos, quienes organizaron manifestaciones y hasta culparon al intendente de la ciudad, el ingeniero Oscar Cabrera (ANR) de haber eludido el problema del barrio, pese a que retiradas veces se le había informado que la zona estaba tomada por los narcos.
Plan estatal, sin resultado
Estos hechos demuestran claramente el programa estatal denominado “Chau Chespi” que pretendía combatir y prácticamente anular los focos de venta de estas drogas en todo el país no pasa a ser un simple plan de Gobierno para generar rubros y cargos en el Ministerio del Interior, cuyas acciones no pasan de improductivas reuniones.