El primer golpe de lo que hoy conocemos como Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) fue el 15 de diciembre de 1997, cuando la entonces conocida como Banda de Choré falló en su intento de robar la bóveda del Banco Nacional de Fomento (BNF) de la ciudad de Choré, en el departamento de San Pedro.
Fue durante el gobierno de Juan Carlos Wasmosy. La gavilla fue desarticulada y casi todos sus miembros encarcelados. Entre ellos estaban, por ejemplo, Lucio Silva, abatido en 2020, y Alcides Osmar Oviedo Brítez y su pareja Carmen María Villalba Ayala, presos desde 2004 y que por ende son los reclusos más antiguos del Paraguay.
Luego de que estos salieran de prisión, reorganizaron su grupo de delincuentes y se asociaron con dirigentes políticos radicales como Juan Francisco Arrom Suhurt, Anuncio Martí Méndez y Víctor Antonio Colmán Ortega, actualmente escondidos en Finlandia.
Estos militaban en el Partido Patria Libre (PPL), un movimiento de extrema izquierda que de hecho aspiraba a llegar al poder incluso por medio de las armas, si necesario fuere.
Así nació la que sería la “primera camada” de lo que hoy es el EPP. Ese grupo se estrenó con el secuestro de la empresaria María Edith Bordón de Debernardi, quien fue capturada el 16 de noviembre de 2001 en Luque y liberada el 19 de enero de 2002 en Asunción. El plagio ocurrió durante el gobierno de Luis Ángel González Macchi.
Con este golpe, los extremistas recaudaron 1.000.000 de dólares, que pretendían usar para financiar su “lucha política”.
Sin embargo, casi todos ellos fueron de nuevo identificados y perseguidos, por lo que los principales regresaron a esconderse en el interior del país, como Alcides Oviedo y Carmen Villalba, que serían capturados el 16 de julio de 2003 en Sanguina Cue, San Pedro, en un enfrentamiento en el que murió Germán Aguayo, considerado el primer terrorista eliminado por la Policía.
Posteriormente, apareció la “segunda camada” de lo que hoy es el EPP. Otra vez fue producto de una alianza entre dirigentes políticos de extrema izquierda, como Osmar Martínez (fallecido en prisión) y Anastacio Mieres Burgos (preso hace 20 años), con los nuevos reclutados captados en los departamentos de Concepción y San Pedro, como Osvaldo Daniel Villalba Ayala (abatido en 2022), Manuel Cristaldo Mieres (prófugo) y Magna María Meza Martínez (prófuga).
Fue así que el 21 de setiembre de 2004 cometieron el secuestro de Cecilia Mariana Cubas Gusinky, en San Lorenzo, aunque esta sería encontrada muerta el 16 de febrero de 2005, en Ñemby. Ocurrió durante el gobierno de Nicanor Duarte Frutos.
Su padre, el expresidente de la República Raúl Cubas Grau, llegó a pagar 300.000 dólares de rescate, pero los criminales después dijeron que ese dinero era solo una multa por el retraso en las negociaciones. En realidad, para ese momento Cecilia ya estaba muerta.

Este grupo fue nuevamente identificado y perseguido. Los “soldados” como Osvaldo Villalba, Manuel Cristaldo y Magna Meza se replegaron en los montes del norte del Paraguay y así nació la “tercera camada” de lo que hoy es el EPP.
Justamente, el actual brazo armado del EPP cometió su primer ataque el 27 de agosto de 2005, consistente en el asesinato del suboficial inspector de Policía Andrés Ceferino Brítez, en el municipio de Maracaná, departamento de Canindeyú.
Como fueron detectados en esa región, migraron a los montes del distrito de Puentesiño, en el departamento de Concepción, donde el 7 de febrero de 2006 perpetraron el asesinato del suboficial primero de Policía Oscar Antonio Noceda Sosa.
Tras esa aparición, ya se quedaron prácticamente de manera permanente en el departamento de Concepción, donde el 1 de marzo de 2008 los terroristas adoptaron el actual nombre de su grupo, Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
En ese departamento atacaron puestos policiales y militares, asesinaron a policías, militares y civiles, atacaron estancias y hasta comenzaron la ola de secuestros con los casos de Luis Alberto Lindstron Picco (2008), Fidel Santiago Zavala Serrati (2009-2010), Arlan Fick Bremm (2014), Edelio Morínigo Florenciano (2014) y Robert Natto y Erika Reiser de Natto (2015).
El 27 de agosto de 2016, el EPP cometió su golpe más letal, el asesinato de ocho militares en el distrito de Arroyito, departamento de Concepción.
Después, la zona norte de Paraguay fue escenario de otros secuestros del EPP, como los de Abrahán Fehr Banman (2015), Franz Wiebe Boschman (2016), Franz Hiebert Wieler (2017) y Bernhard Blatz Friessen (2017).
Para ese entonces ya habían pasado los gobiernos de Fernando Lugo Méndez, Federico Franco y Horacio Cartes, pero ninguno de ellos pudo acabar con la banda armada, aunque cada uno cuando asumió prometió que liquidaría a los criminales.
Cartes fue el que creó el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), una instancia militar que acumula más fracasos que glorias.
La violencia del EPP no se detuvo ni cuando subió Mario Abdo Benítez como presidente de la República.
De hecho, durante la gestión de este ocurrieron otros secuestros, como el de Amancio Óscar Denis Sánchez (2020), quien llegó a ser vicepresidente de la República (2012-2013).
También siguieron los crímenes de civiles y militares y ataques a estancias, pero a la vez fue el periodo presidencial en el que más bajas se le produjeron al EPP.
De hecho, las pérdidas más importantes para el grupo armado se registraron el 20 de noviembre de 2020, con la muerte de Lucio Silva, Esteban Marín López y Rodrigo Argüello, y el 23 de octubre de 2022, con la caída del líder máximo Osvaldo Daniel Villalba Ayala y los soldados Luciano Argüello y Edilson Gauto Alegre.
Por otro lado, desde que Santiago Peña Palacios asumió el poder político, en 2023, el EPP lleva cometidos ocho ataques.
El 27 de enero de 2024, ocurrió la quema de un tractor en la estancia Dos Amigos, en Santa Rosa del Aguaray. El 13 de febrero de 2024, se produjo el asesinato de los supuestos marihuaneros José Javier González Irala, Luis Carlos Benítez Villalba y Héctor Vera Florentín, en Yby Yaú. El 3 de mayo de 2025, se registró el ataque a la subcomisaría 10ª de la colonia Ybyrarovana’i, en Ybyrarobaná.
El 13 de julio de 2025, se reportó un enfrentamiento entre el CODI y el EPP, en el que fue eliminado el terrorista Rubén Darío López Fernández, en la reserva Mbaracayú. El 19 de enero de 2026, se produjo un atentado con bombas contra el estanciero Fredy Osmar Tamay Rivero, en Yasy Cañy. El 21 de enero de 2026, pasó otro atentado con bombas contra el estanciero Caio Sobreira de Lima, en Curuguaty.
Después, el 21 de febrero de 2026, se produjo el secuestro de Almir De Brum Da Silva, en Curuguaty.
Finalmente, el 21 de julio de 2026, se reportó el asesinato de suboficial mayor Atilio Martínez Barrios, suboficial inspector Herminio Ojeda González y el civil Josemar Escobar Piris, en ataque al puesto policial 4 de la colonia Naranjito, en Ybyrarobaná.

Los periodos presidenciales más afectados
Tomando en cuenta todos estos datos, el EPP lleva cometidos al menos 158 ataques, desde 1997 hasta el último de hace cinco días en Naranjito.
La banda armada registra una marca de 82 homicidios, de los cuales 48 fueron civiles, 20 fueron policías y 14 fueron militares. En cambio, el EPP sufrió 19 bajas hasta ahora.
En cuanto a periodos presidenciales, durante el gobierno de Wasmosy hubo 1 ataque. Durante el gobierno de González Macchi hubo 2 ataques. Durante el gobierno de Nicanor hubo 8 ataques. Durante el gobierno de Lugo hubo 30 ataques. Durante el gobierno de Federico hubo 25 ataques. Durante el gobierno de Cartes hubo 62 ataques. Durante el gobierno de Marito hubo 22 ataques. Durante el gobierno de Santi hubo 8 ataques.
