En una rueda de prensa en Mburuvicha Róga, el canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, fue consultado sobre el cuestionado acuerdo migratorio que el gobierno de Paraguay firmó con Estados Unidos de América en agosto de 2025.
El memorando de entendimiento facilita a los solicitantes de asilo que se encuentran actualmente en el país norteamericano presentar sus solicitudes en Paraguay. El documento diplomático, incluido en el programa conocido como “Tercer País Seguro” tuvo aplicación inmediata. Sin pasar por la aprobación del Congreso.
En febrero de este año, los gobiernos ampliaron “la cooperación en materia migratoria entre ambos países y permite que migrantes que no son recibidos en los EE.UU. puedan ser reconducidos a sus países con la ayuda de Paraguay”.
El documento, sin embargo, no aclara si excluye a los deportados o son solo los que son rechazados en la sección de migraciones o control fronterizo en Estados Unidos. A diferencia, el acuerdo de agosto de 2025 especifica que se trata de solicitantes de asilo.
Solo nueve de 25
Rubén Ramírez Lezcano refirió que el mecanismo prevé un máximo de 25 personas por mes, sujetas a evaluación de seguridad y documentación. Indicó que, de un primer grupo de 25 personas (que llegan mañana al país), nueve no fueron admitidas por no cumplir los requisitos de documentaciones.
Detalló que la Dirección Nacional de Migraciones ha hecho una evaluación y se vio que algunos no cumplen con la legislación. Indicó, por ejemplo, documentación de origen de sus países, lo cual no permite admitirlos.
El ministro de RR.EE. señaló que las personas que ingresen permanecerán hasta 72 horas en el país antes de ser trasladadas a sus destinos finales, con costos cubiertos por Estados Unidos y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
El gobierno informó que los extranjeros vivirán en un hotel del centro de Asunción.
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Tiene beneficios pero no económicos
Ramírez Lezcano aseveró que el acuerdo no implica un beneficio económico directo, pero forma parte de la relación estratégica con Estados Unidos, que abarca cooperación en seguridad, comercio y tecnología.
“Hemos acordado que la movilización sería de un máximo de 25 personas por mes de la autoridad soberana de Paraguay de aceptar o no aceptar las personas que estén en esa lista resultante de una evaluación sobre la seguridad de nuestro país, sobre las condiciones de las personas, sobre su documentación, de que sea hispanoparlante y que exista una articulación con los organismos internacionales como la Organización Internacional de Migraciones, como Naciones Unidas ACNUR, junto con las instituciones claves de nuestro país relacionadas con la Dirección Nacional de Migraciones, con el Ministerio del Interior y asimismo con los mecanismos que nos permitan proceder”, manifestó el canciller.

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“Sin costo para el contribuyente”
En otro momento, el canciller Ramírez Lezcano fue insistido sobre el beneficio específico para nuestro país. El ministro respondió que se trata de un beneficio que está vinculado con esa alianza estratégica con Estados Unidos. Dijo que es un vínculo con una agenda muy amplia, que abarca el comercio, inversiones, seguridad, la integración global. “Sin costos para nuestros contribuyentes o para el Tesoro Nacional”, subrayó.
También se le remarcó sobre los requisitos. Contestó que es un procedimiento riguroso donde se asegura que estas personas no sean delincuentes y no tengan antecedentes judiciales o penales en su país o en otros países.
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Conare es el filtro
La Comisión Nacional para Apátridas y Refugiados (Conare) de Paraguay actuaría como un “filtro” para determinar si permite o no el ingreso de extranjeros rechazados por Estados Unidos.
Carlos Vera Aguilera, director de Asuntos Consulares de la Cancillería y titular de la Conare, informó en su momento que “Una vez autorizado el ingreso, Paraguay recibirá a estas personas de conformidad con sus procedimientos migratorios.
Indicó que la OIM acompañará a este proceso proveyendo asistencia humanitaria inmediata en áreas como alojamiento, alimentación y atención médica de emergencia sin que ello represente costo alguno para el Estado paraguayo”, agregó.
Tras este procedimiento, se facultarán las condiciones para su viaje a su destino final, según establece el acuerdo y en caso de que soliciten asilo, se realizará la verificación a través de la ley de la de refugio de Conare, de si realmente son perseguidos por raza, religión o sexo. Agregaron que se reservaron las identidades y nacionalidades de los migrantes que llegarán a Paraguay por una cuestión de seguridad.
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¿Qué dice ley?
La legislación paraguaya establece una clara diferencia entre las figuras “refugio” y “asilo”.
El solicitante de refugio deberá iniciar un proceso que podría durar hasta 90 días durante los cuales no podrá ser extraditado ni expulsado del territorio paraguayo. El trámite se realiza ante las oficinas de Conare, en Asunción.
El refugio se aplica según lo establecido en la Convención de Caracas de 1954, de la que Paraguay es signatario y además ratificó la “Convención sobre Asilo Diplomático”, y que exceptúa los delitos comunes.
En cambio si se trata de un asilo político el trámite para la obtención toma otro camino. El solicitante deberá presentar su petición en alguna representación diplomática paraguaya, sea embajada o consulado.
