Para el senador Eduardo Nakayama (independiente), la presión ciudadana fue crucial en la decisión de Hernán Rivas para que presente su renuncia ante la Cámara Alta, teniendo en cuenta que los cartistas intentaron sostenerlo por varios meses, pese a que el escándalo de su presunto título falso iba aumentando.
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Nakayama indicó además que la decisión de la Corte Suprema de Justicia de anular el sobreseimiento definitivo de Rivas y ordenar que vaya a juicio oral reavivó la esperanza de que el hecho no quede impune. Manifestó además que sueña con un Poder Judicial sin miedo e independiente, aunque la renuncia no elimina el daño que Hernán Rivas causó a la institucionalidad.
“La renuncia de Rivas es producto de la presión ciudadana y la decisión de la CSJ; no elimina el daño que causó, pero reaviva la esperanza de que un hecho tan grave no puede quedar impune. Sueño con un Poder Judicial independiente y sin miedo para combatir las injusticias”, escribió el senador en su cuenta de X.
Compró dignidad
Por su lado, la senadora Celeste Amarilla (PLRA) manifestó que Hernán Rivas finalmente compró un poco de dignidad y presentó su renuncia.
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La liberal ya en varias sesiones le había exigido que presente su renuncia si tenía un poco de dignidad. Lo trató también de caradura por seguir aferrado a su banca a pesar del escándalo por su presunto título falso.
En tanto que, el titular del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez (ANR-HC), quien hasta hace una hora seguía defendiendo férreamente a Hernán Rivas, confirmó en sus redes sociales que recibió en propias manos la nota de renuncia de su colega cartista.
En la misiva Hernán Rivas indica que su renuncia es indeclinable, pero no justifica los motivos de su decisión.
