Baruja y Latorre se pulsean en el interior buscando ser dupla de Alliana

Juan Carlos Baruja rodeado de personas que muestran actitudes festivas, muchos con camisetas rojas y banderas en un ambiente animado.
Juan Carlos Baruja asiste a un evento en María Antonia rodeado de una multitud celebrando con entusiasmo.Facebook

Tanto el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, que corre con la ventaja de presuntamente tener la bendición de Horacio Cartes, así como el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre estuvieron haciendo campaña en el marco de las municipales, pero apuntando al 2028 y a ser dupla en la chapa de Honor Colorado con Pedro Alliana.

El titular del MUVH, Juan Carlos Baruja (ANR, HC), a quien el presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes dio a entender que le otorgó su bendición, sigue centrado en hacer campaña en su departamento, Paraguarí, donde tiene la obligación de imponerse a la gobernadora (también cartista), Norma Zárate de Monges.

Baruja estuvo el fin de semana acompañando a su candidato a intendente del municipio de María Antonia (Paraguarí), ya que si bien tendría el beneplácito de HC, también está obligado a al menos imponerse en su departamento a la gobernadora.

Por su condición de ministro de la Vivienda, Baruja también corre con ventaja de utilizar los programa de vivienda del gobierno para intentar posicionarse más allá de su departamento.

El presidente del Consejo de Gobernadores, el cartista y guaireño, César “Cesarito” Sosa, que también aspira a ser dupla de Alliana para el 2028, de hecho había argumentado el pedido de esperar hasta después de las internas para anunciar la chapa de HC diciendo que pretendían medirse en las municipales y que Baruja al menos gane en su departamento.

Si bien supuestamente aún está abierta la disputa por ser dupla de Alliana, lo cierto es que Baruja goza ya de algunos beneficios de ser el potencial candidato, como el hecho de que hace meses la Cámara de Diputados tiene cajoneado su pedido de interpelación.

Conste que la Cámara Baja tiene como su candidato al presidente de Diputados, el cartista Raúl Latorre, pero aún así rige una especie de “abrazo republicano” anticipado, al primar la protección a Baruja.

El pedido de interpelación en su contra por la entrega de viviendas sociales del MUVH a legisladores afines como el exsenador cartista Javier “Chaqueñito” Vera ya iba a ser rechazado definitivamente la semana pasada, pero no se trató por falta de quórum. Para este martes ya no fue incluido en el orden del día, por lo que seguirá otro tiempo más cajoneado.

Latorre promete todo lo que no hicieron hasta ahora

El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre (ANR, HC) por su parte participó este fin de semana en actos proselitistas en Nueva Germania (San Pedro), invitado por su colega diputado cartista Leonardo Saiz y el gobernador sanpedrano Freddy D’Ecclesiis (ANR, HC).

Raúl Latorre sonríe mientras sostiene un micrófono, junto a Leonardo Saiz en abrigos rojos, en un entorno decorado con tela roja.
Leonardo Saiz y Raúl Latorre participan en un acto político en Nueva Germania, San Pedro.

No es la primera vez que Latorre realiza un acercamiento con gobernadores, teniendo en cuenta que había anunciado junto con “Cesarito” Sosa que una vez pasadas las internas, uno de ellos descabalgaría en favor del otro.

No obstante, Latorre en su discurso en Nueva Germania, ya abogó por el “abrazo republicano” tras las internas y se centró en prometer supuestas soluciones a los problemas sociales que este gobierno de Santiago Peña ni siquiera amaga en atender.

“El 7 de junio son las internas partidarias y sé que muchas autoridades van a salir de este palco, pero no se olviden que este no es más que un amistoso, que los que están enfrente no son nuestros enemigos, son nuestros adversarios coyunturales que más adelante tenemos que abrazar en el camino de la lista 1″, afirmó Latorre.

El mismo señaló que supuestamente el único “enemigo” de la ANR es “el hambre, la falta de educación, de seguridad y la falta de trabajo”, justamente todas ellas deudas del gobierno de Peña que, salvo para unos pocos de ellos, ha incumplido su promesa de que “vamos a estar mejor”.