Economía de guerra vs fortuna de Peña: Diferencia no solo económica, sino también ética, dice FG

Enrique Riera Escudero en traje oscuro, habla con micrófonos a su alrededor, mientras Santiago Peña lo escucha atentamente.
Enojado, Santiago Peña responde a ABCMariela Fretes

La concertación Frente Guasu repudió fuertemente la insultante diferencia de realidades, donde el gobierno de Santiago Peña plantea a la ciudadanía -que viene peleando hace tiempo por sobrevivir- una “economía de guerra”, mientras el mandatario ostenta una fortuna dudosa la cual no puede explicar. Señalan que la deferencia no es solo económica, sino también ética y moral.

“El Paraguay atraviesa una de las etapas económicas más duras de los últimos años. El pueblo de a pie enfrenta salarios que no alcanzan, precios que suben sin freno, un endeudamiento récord, y un gobierno que exige ‘economía de guerra’ a quienes ya viven en una guerra diaria contra el costo de vida", comienza remarcando en un comunicado el Frente Guasu.

La nucleación opositora enfatizó sobre todo el contraste de esta realidad con la del presidente de la República, Santiago Peña, cuya fortuna desde que ingresó a la Función Pública se disparó sideralmente.

“Mientras el pueblo recibe discursos de austeridad y sacrificio. La pregunta es simple y legítima: ¿Cómo puede pedirse ‘economía de guerra’ al pueblo cuando el patrimonio presidencial crece a una velocidad que ningún trabajador podría soñar?“, se cuestiona el FG,

Un dato no menor que remarcan en el comunicado es que para Peña y otros varios son el reflejo del “lucrativo negocio que, para algunos, representa la actividad política” y que en su caso es “hijo político predilecto de Horacio Cartes”, presidente del Partido Colorado.

Resaltan además que entre los que hacen de la actividad política un lucrativo negocio, “Peña es solo la continuación de muchos otros casos, algunos también narcotraficantes, lavadores de dinero, privilegiados de licitaciones, traficantes de influencias, etc”.

También apuntan que la diferencia, si bien a nivel económico es abismal con la de la mayoría de los paraguayos a los que el cartismo les prometió que “iban a estar mejor”, también lo es a nivel moral y ético.

“La desigualdad en Paraguay no es solo económica: es ética y moral. Es la desigualdad entre quienes deben elegir entre comer o pagar deudas, y quienes multiplican su fortuna desde la cúspide del poder. Es la desigualdad entre quienes viven con miedo a fin de mes, y quienes prosperan sin explicar cómo”.

Finalmente, también le recuerdan a Peña, que se muestra nervioso para explicar cómo hizo que su fortuna creciera 1.603% en solo 6 años, que el cuestionar no es ningún ataque, al contrario, es una “obligación ineludible” suya la de responder.

“La transparencia no es un favor del poder. Es una obligación con el país. Y cuando el pueblo se empobrece mientras el presidente se enriquece, la obligación de explicar se vuelve ineludible”, finaliza apuntando el comunicado.