Salario mínimo: gremios piden no cambiar las reglas antes del reajuste

El senador colorado cartista Derlis Maidana en No Tiene Nombre.
El senador colorado cartista Derlis Maidana.Arcenio Acuña Rojas

El senador Derlis Maidana explicó que ante la proximidad del ajuste salarial, cámaras empresariales y gremios instan a mantener el esquema vigente. Mientras tanto, el Senado extiende el debate parlamentario en medio de fuertes críticas ciudadanas por la insuficiencia de la fórmula actual ante la inflación.

El estudio del proyecto de ley que propone modificar el sistema de cálculo para el reajuste anual del salario mínimo ha sido postergado, tras una serie de jornadas de debate donde las posturas divergentes entre Gobierno, gremios y sindicatos obligaron a pausar la toma de decisiones.

El senador Derlis Maidana, quien encabeza las deliberaciones, explicó que la decisión de aplazar el tratamiento se tomó tras consultar con representantes del Ministerio de Economía, el Banco Central del Paraguay (BCP), el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) y la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).

“Todos coincidieron en que necesitaban esperar un poco más. Incluso, los representantes de los gremios indicaron que no se podían cambiar las reglas de juego, atendiendo que estábamos a pocos días de realizar el reajuste anual”, detalló el legislador.

El proyecto, que busca redefinir la fórmula de ajuste, enfrenta una fuerte polarización. Según el senador Maidana, los líderes sindicales sostienen que la política actual favorece al sector empresarial, mientras que los empresarios insisten en la necesidad de mantener las reglas actuales para garantizar la estabilidad.

El Ministerio de Trabajo, por su parte, solicitó tiempo adicional para presentar informes técnicos complementarios. Ante esto, la Comisión prevé dictaminar el próximo 15 de junio, con el objetivo de elevar el proyecto al pleno el día 17.

El senador Maidana reconoció el descontento social existente respecto a la fórmula actual. “La gente no está conforme; señalan que mientras el salario aumenta 60.000 guaraníes, el costo de los alimentos sube en promedio 500.000 guaraníes. Esta fórmula no satisface las expectativas de la clase trabajadora”, admitió.

Finalmente, el parlamentario enfatizó que el desafío de la reforma va más allá de un simple porcentaje de ajuste. Según Maidana, el enfoque legislativo debe ampliarse para abordar el problema de fondo del país: la alta tasa de informalidad laboral, que deja a gran parte de la población fuera del alcance de los beneficios salariales vigentes.