12 de julio de 2026

El economista y ex ministro de Hacienda Manuel Ferreira sostiene que el salario mínimo afecta a pocos trabajadores en Paraguay y que los aumentos por decreto no corrigen la brecha de ingresos en un mercado dominado por la informalidad, la automatización y la baja calificación.

Por ahora no hay un acuerdo para el reajuste del salario mínimo para el presente periodo, según se supo tras la penúltima reunión del Conasam esta tarde. La clase trabajadora pide un incremento de G. 647.000 y rechazan la idea de un aumento sobre la base del IPC en torno a los G. 69.000.

El analista económico Amílcar Ferreira afirmó que no espera modificaciones en la metodología de reajuste del salario mínimo para este año y señaló que el proyecto de ley que busca cambiar la fórmula de actualización salarial podría beneficiar a un grupo reducido de trabajadores, pero generar mayores costos para toda la economía.

La Corriente Sindical Clasista (CSC) realizó hoy un escrache al Gobierno denunciando el ínfimo aumento del salario mínimo, estimado en aproximadamente G. 70.000, mientras que el presidente de la República, Santiago Peña, aumentó 2.400% su patrimonio.

La senadora opositora Yolanda Paredes denunció que el reajuste proyectado de G. 69.577 es una burla que solo servirá de excusa para encarecer el pasaje y la comida. Además, criticó al Banco Central del Paraguay (BCP) por promediar la inflación con productos como whisky o flores, y no exclusivamente con la canasta básica familiar. Por otro lado, acusó al Conasam de estar “al pedísimo”.

El viceministro de Trabajo, César Segovia, confirmó que este miércoles el Conasam recibirá los datos del Banco Central del Paraguay (BCP) para definir el reajuste de salario mínimo. Sindicatos buscan un aumento por encima del IPC, mientras que el sector empresarial exige mantener la tradición.