A días de haberse celebrado los 34 años de la jura de la Constitución Nacional, el diputado cartista Yamil Esgaib había soltado la siempre peligrosa idea de tocar la Carta Magna, cuyo antecedente más reciente de intento de enmienda fue durante el gobierno de Horacio Cartes y dejó una mancha imborrable de sangre con el asesinato a mano de policías del joven dirigente liberal Rodrigo Quintana.
Ante esto, el presidente de la Cámara de Diputados, el cartista Raúl Latorre, aclaró que se trata de una postura particular de su colega, ya que no se debatió en el Comando Nacional de Honor Colorado, donde se bajan los lineamientos políticos centrales del gobierno.
“Francamente, la reforma constitucional no ha sido debatida en el Comando Nacional” y “si me preguntas: Raúl, ¿crees que este es el momento de plantear una reforma constitucional? Yo no creo que sea el momento", dijo hoy Latorre.
Concretamente, lo que había dicho Esgaib es que personalmente le “gustaría llevar adelante en algún momento esa posibilidad y tocar algunos artículos, eliminar algunos, mejorar otros (de la Constitución), pero es hora de que ayudemos a nuestro gobierno, a nuestro país con una reforma o con una enmienda. Creo que una reforma es lo que corresponde".
El presidente de la Cámara de Diputados, a diferencia de Esgaib, sí integra el Comando de HC, que es encabezado por el propio Cartes y es el “colegiado” que suele dar su postura para decisiones políticas relevantes o conflictivas.
Latorre, que acompañó a Peña el pasado lunes en el acto de conmemoración de la jura de la Constitución, sostuvo que, a su criterio, pese a los eventuales análisis de ciertas enmiendas o cuestiones a modificar, la Carta Magna tal como está es bastante garantista.
“Te soy franco, que me encanta la nuestra Constitución y creo que fue muy avanzada, fueron unos visionarios los que la instauraron”, y si bien “existen debates puntuales que pueden plantearse”, reiteró que no cree que este sea el momento.
El mismo, sobre todo destacó la actual Constitución en cuanto a la “defensa de la vida desde su concepción, la soberanía, la independencia, el reconocimiento de la importancia de la familia como un pilar de la sociedad, el entendimiento de los derechos humanos, lo que tiene que ver con la propia libertad de expresión, la libertad de prensa, la independencia pero en coordinación de los poderes”.
No es la primera vez que en este gobierno se desliza la idea de tocar la Constitución, de hecho, en un momento Peña lo había sugerido con la excusa de supuestamente conceder que los municipios conserven el 100% de lo recaudado en concepto de impuesto inmobiliario. Ahora la Constitución establece que un porcentaje tiene que destinarlo al gobierno Central.
