Con 48 votos a favor, la Cámara de Diputados dio media sanción y remitió al Senado el proyecto de ley “que concede pensión graciable a la señora Felicita Arrúa viuda de Quintana”, madre de Rodrigo Quintana, joven asesinado en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) durante un atraco de la Policía Nacional en el gobierno de Horacio Cartes durante la represión a las protestas contra su afán de reelección en marzo de 2017.
Ese mismo año 2017, el Congreso había aprobado una pensión graciable para la familia, pero que estaba a nombre de su esposo y padre de Rodrigo, don Fidelino Quintana, quien hace unos meses falleció y con ello, quedó sin efecto el derecho de cobro de la ayuda estatal.
La presidenta de la Comisión de Presupuesto, la cartista Cristina Villalba, sin ahondar en los detalles del asesinato de Rodrigo, enfatizó que tras la muerte de su marido, la mujer quedó “expuesta a una situación de extrema vulnerabilidad social” y por ende, ameritaba la aprobación.
El proyectista, diputado Jorge Ávalos Mariño (PLRA, Nuevo Liberalismo) también acompañó el dictamen por la aprobación, lo cual luego se aceptó por amplia mayoría.
En el caso de prosperar en el Senado y darse la promulgación por parte del Ejecutivo, la mujer tendrá derecho a percibir la suma de G. 2.500.000 al mes.
Dicho monto es una mínima suma en comparación con la enorme pérdida que representó el asesinato de su único hijo, sumado al hecho de que hasta ahora no han recibido justicia, ya que si bien se condenó a 24 años de prisión al suboficial de la Policía Nacional Gustavo Adolfo Florentín Silva, hallado culpable como autor del disparo mortal, la justicia nunca investigó a los mandantes del atropello a la sede del PLRA.
