Liberales evitan que se trate proyecto que revive símbolos de la dictadura: “Es un despropósito”

Sesión de la cámara  de diputados en el congreso nacional.
Pleno de la Cámara de Diputados Gustavo Machado

La bancada del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) abandonó la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, evitando el tratamiento de un proyecto que pretende modificar los escudos de la bandera nacional para reincorporar el fondo rojo utilizado durante el régimen de Alfredo Stroessner.

El diputado liberal Antonio Buzarquis justificó la decisión de la bancada del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) de abandonar el recinto legislativo durante la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados. La medida impidió el tratamiento de un proyecto de ley que busca modificar la simbología del pabellón nacional.

La iniciativa plantea restituir el color rojo en el fondo de las letras de los escudos de la bandera paraguaya, una modificación que retrotrae la simbología a la establecida en 1978 durante la dictadura de Alfredo Stroessner.

“A nosotros nos parece algo absurdo que se tenga que cambiar la simbología que tiene que ver, sobre todo, con el símbolo patrio”, criticó Buzarquis.

El parlamentario calificó de “despropósito” que en plena democracia se intente reflotar una representación que alude al régimen dictatorial, señalando que el proyecto responde únicamente a “cuestiones políticas y de nostalgia de algunos”, omitiendo documentos y el criterio de historiadores.

Enrique Antonio Buzarquis (PLRA), diputado.
Enrique Antonio Buzarquis (PLRA), diputado.

Buzarquis agregó que la postura de retirarse también responde a un descontento generalizado dentro del bloque opositor debido a la falta de apertura de la mayoría en el debate legislativo, donde no se sienten escuchados al momento de realizar planteamientos o pedidos de informes.

Flexibilizan requisitos para integrar el JEM

Previo al retiro de la bancada, la Cámara de Diputados abordó la reglamentación de los requisitos para ser miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM).

Sobre este punto, Buzarquis lamentó que se haya impuesto la versión impulsada por el diputado Édgar Olmedo, la cual redujo las exigencias para integrar el órgano juzgador.

Se fijó en un mínimo de cinco años de ejercicio (la oposición solicitaba 10 años, en concordancia con los requisitos constitucionales para el Consejo de la Magistratura). Asimismo, la edad mínima quedó establecida en 30 años (en lugar de los 35 sugeridos por el bloque liberal).

“Es una versión débil y frágil. Imagínate lo que es juzgar a un camarista siendo un abogado recién recibido”, cuestionó el legislador, advirtiendo que al bajar la vara de la experiencia, el Congreso se expone a reiterar errores en la calidad de la representación ante el JEM.