La iniciativa, presentada por el senador Eduardo Nakayama (PLRA), plantea que las declaraciones del mandatario brasileño “distorsionan los hechos históricos relativos al origen y desarrollo” del conflicto bélico y omiten antecedentes como la intervención militar del Imperio del Brasil en Uruguay y la nota paraguaya del 30 de agosto de 1864.
El documento aprobado será remitido al Poder Ejecutivo, a la Cámara de Diputados, al Congreso brasileño y a las representaciones diplomáticas correspondientes.
Durante el debate, el senador Nakayama explicó que la bancada del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) acompañó la declaración y solicitó que el documento sea comunicado previamente a las embajadas acreditadas en Paraguay.
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“También tienen que saber sobre este grosero error que ha cometido el presidente de Brasil”, sostuvo el legislador, al referirse a las declaraciones de Lula.
Nakayama impulsó modificaciones al texto original para reforzar la expresión de rechazo y dejar establecido que la Cámara Alta no comparte la interpretación histórica planteada por el mandatario brasileño.
Esperanza Martínez: “No hay disculpas para las palabras de Lula”
La senadora Esperanza Martínez (PPC) manifestó su adhesión al pronunciamiento y señaló que las declaraciones del presidente brasileño generaron indignación no solo en el ámbito político, sino también en amplios sectores de la ciudadanía paraguaya.
“No hay disculpas para las palabras del presidente Lula da Silva. Un grave error político e histórico que no puede ser perdonado”, afirmó durante su intervención.
Martínez sostuvo que la Guerra Grande constituye uno de los episodios más sensibles de la historia paraguaya por las consecuencias humanas, económicas y territoriales que dejó en el país.
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Sin embargo, también realizó una crítica política interna y cuestionó que el Gobierno paraguayo no haya tenido una reacción pública inmediata a través de la Cancillería. “Me hubiera gustado que el presidente de la República tomara una posición política sobre el tema”, expresó.
Además de cuestionar las expresiones de Lula, el Senado incluyó en el documento una reivindicación sobre el Paraguay contemporáneo.
El texto señala que el país mantiene una política de paz y cooperación regional, y destaca que Paraguay ocupa un lugar destacado en índices internacionales de paz.
“La República del Paraguay no representa amenaza alguna a la soberanía ni a la integridad territorial del Brasil”, señala uno de los artículos de la declaración.
Asimismo, exhorta a las autoridades brasileñas a mantener un tratamiento “respetuoso, equilibrado y veraz” de la historia compartida entre ambas naciones.
