“Ser colorado no es cambiar de camiseta cuando cambia la conveniencia. No es descubrir el color rojo cuando el poder lo necesita. Ser colorado es haberlo sido siempre”, señaló el diputado abdista Mauricio Espínola haciendo referencia indirecta al presidente de la República, Santiago Peña, originalmente liberal.
El diputado Espínola se pronunció a través de su cuenta en X, remarcando que ser colorado ”es permanecer cuando es difícil, defender al pueblo cuando nadie mira y honrar la historia de quienes dieron todo por este partido", algo que considera que algunos, como Peña, no pueden sostener.
“Por eso hoy, mientras algunos quizá no puedan decir con la misma convicción “colorado siempre fui”, yo puedo decirlo mirando a los ojos de mis hijos y recordando a mi abuelo: colorado fui, colorado soy y colorado voy a morir", insistió.
Peña fue afiliado liberal hasta 2016, cuando tras una convención del Partido Colorado, el entonces presidente de la República, Horacio Cartes anunció la destitución de todos sus ministros no colorados, entre ellos, Peña. Para no perder el cargo y apuntando a la presidencia de la República (pese a que luego perdió), se puso la pañoleta colorada y se afilió a la ANR.
“Duele profundamente ver cómo desde el propio poder se puede deshonrar y avergonzar a una nucleación política que fue construida con sacrificio, con sangre, con ideales y con generaciones enteras de paraguayos”, dijo Espínola.
Con esto pretendió despegarse de Peña no solo como correligionario, sino también de su mala gestión, esperando que el partido no cargue con su mal manejo del país.
“Que nadie confunda una mala gestión con la grandeza de nuestro Partido. El Partido Colorado es mucho más grande que cualquier presidente. Mucho más grande que cualquier gobierno. Y sobrevivirá a todos nosotros”, disparó Peña.
Finalmente, cerró felicitando a sus correligionarios y abogó por un ”coloradismo que vuelva a poner al Paraguay por encima de cualquier interés personal".
