Nakayama: de advertir sobre una “guerra” que no corresponde al Senado a votar el apriete a la Corte

Eduardo Nakayama en el podio con micrófono, mientras Soledad Núñez y otros escuchan atentos en el auditorio de Textilia.
Eduardo Nakayama se dirige al público ayer, en el cierre de campaña de Soledad Núñez como candidata a intendente de Asunción.Silvio Rojas

El senador Eduardo Nakayama (PLRA) había advertido el 9 de setiembre que el Senado debía tener cuidado de no involucrarse en una “guerra” entre bancos y que el poder político no debía meterse en terrenos que no le corresponden. Casi un mes después, acompañó con su voto una declaración que expresa preocupación por la demora de la Corte Suprema en resolver una recusación dentro del caso Conmebol. Horas después, pidió reconsiderar su voto.

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La postura del senador liberal Eduardo Nakayama quedó expuesta en dos sesiones del Senado separadas por apenas 20 días. El 9 de setiembre, durante una sesión extraordinaria en la que se discutían pedidos de informes relacionados con entidades financieras, el legislador había planteado límites a la intervención política en el sistema financiero.

“Pero, ojo, presidente y colegas, no entremos nosotros en una guerra que no nos corresponde a nosotros”, había advertido.

También sostuvo que el Senado debía solicitar transparencia sobre las operaciones de bancos y financieras, pero sin generar una crisis donde no existe y sin meterse en un terreno que no corresponde al Poder Legislativo. Ayer votó a favor del apriete del Senado a la Corte, pero horas después pidió la “reconsideración de su voto”.

Del llamado a no entrar en una “guerra” al voto a favor

El 29 de setiembre, el Senado aprobó en menos de un minuto y sin debate un proyecto de declaración presentado por el senador liberocartista Dionisio Amarilla, que manifiesta preocupación por la falta de pronunciamiento de la Sala Penal de la Corte Suprema sobre una recusación dentro de la causa conocida como Banco Atlas–Conmebol.

Entre los legisladores que acompañaron la iniciativa figuró Nakayama, según la transmisión de la sesión extraordinaria.

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El proyecto sostiene que la demora afecta la regular prosecución del proceso y genera una “preocupación institucional”. A la vez, incorpora una cláusula en la que afirma que la declaración se formula con respeto a la independencia del Poder Judicial y que no pretende determinar cómo debe resolverse la recusación.

El hecho generó cuestionamientos porque se trata de una causa judicial concreta y de un incidente procesal pendiente ante la Corte Suprema. El artículo 248 de la Constitución establece que los demás poderes no pueden arrogarse atribuciones judiciales, paralizar procesos existentes ni “intervenir de cualquier modo en los juicios”.

Nakayama pidió reconsiderar su voto horas después

La contradicción quedó aún más expuesta cuando, a las 13:00 del mismo día, Nakayama pidió que se deje constancia de su oposición al proyecto y solicitó la reconsideración de su voto. “Yo realmente no creo que nosotros debamos de entrometernos en otros poderes del Estado, en este caso el Poder Judicial”, afirmó.

El senador volvió a utilizar una expresión similar a la de su intervención del 9 de setiembre al señalar que tampoco correspondía al Senado meterse “en una guerra que no nos corresponde”.

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Sin embargo, la reconsideración no llegó a votarse. El senador Rafael Filizzola (PDP) planteó formalmente la reconsideración del punto y cuestionó que la declaración pudiera vulnerar el artículo 248 de la Constitución. El debate terminó con el levantamiento de la sesión por falta de cuórum reglamentario.

Un grupo de 13 senadores cartistas en bloque abandonó la sala para que el tratamiento del proyecto de declaración no se vuelva a reconsiderar.

Dos discursos, una misma advertencia

El registro de ambas sesiones muestra que Nakayama había expresado previamente una posición contraria a que el Senado ingresara en una disputa vinculada al sector financiero y, posteriormente, volvió a sostener que el Congreso no debía entrometerse en otro poder del Estado.

Hace casi un mes, el Senado también puso a consideración del pleno dos pedidos de informes que requerían un informe detallado sobre las operaciones del banco Ueno.