1 de enero de 2026

Desde el 9 de enero, el mercado bursátil paraguayo contará con la infraestructura necesaria para conectarse con los custodios internacionales. La modernización busca que los fondos dejen de llegar “a cuentagotas” y que siente las bases para aprovechar la reciente segunda calificación de Grado de Inversión otorgada por S&P.

El mercado de capitales paraguayo está atravesando una transformación estructural sin precedentes. La implementación de Cavapy (Caja de Valores del Paraguay SA) como depósito central de valores, la adopción de la plataforma Nasdaq por la Bolsa de Valores de Asunción y la modernización normativa configuran una infraestructura financiera moderna, comparable a la existente en los grandes mercados de capitales. Esta modernización era necesaria para mejorar la custodia, liquidación y formación de precios, y posicionar al país como destino de capitales financieros y emisores no residentes.

El volumen negociado en la Bolsa de Asunción llegó a G. 43,5 billones (US$ 5.674 millones) hasta septiembre del 2025, registrando valores históricos para nuestro mercado. Desde este sector resaltan el buen momento de las inversiones privadas en nuestro país, fruto de la mejora de la calificación de riesgo.

El impulso de las nuevas tecnologías y la actualización de las normativas sobre el mercado de valores podría repuntar el peso que tiene este segmento en la economía, que este año llegaría al 15% del PIB, movilizando unos US$ 6.900 millones aproximadamente. En las condiciones actuales, se espera que para los próximos cinco años este volumen ya se pueda duplicar, coinciden expertos del sector.

Las operaciones en el mercado bursátil siguen avanzando y siendo una opción muy demanda por los inversores como alternativa para liquidez. Al primer semestre del año registraron un repunte del 25% y las operaciones orillan los US$ 3.500 millones hasta junio.

La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) registró operaciones por valor de G. 22,9 billones (unos US$ 2.878 millones) entre enero y mayo de este año, lo que representa un crecimiento del 32% con respecto al mismo periodo del año anterior. Las cifras confirman el sendero de sostenida expansión que se viene marcando en los últimos años. Así, el dinamismo empresarial y, por ende, la actividad económica mueven el comportamiento bursátil en el registro de los primeros cinco meses del año.